jueves, 26 de febrero de 2015


Me acomodé el pantalòn y me fui. Escapé. Porque eso es lo que hice, escapar. Caminé veloz hasta llegar al hotel. Entré en la habitación y me tumbé en la cama; boca arriba y vestido como estaba.

Su perfume aún estaba impregnado en mi.  Sentía en mis sienes cada latido, de ella, mío. Su aroma envolviéndome. Mi cuerpo continuaba a estar agitado. No lograba calmar ese temblor en mis dedos…, mis dedos que sin pensar llevé a mi boca. Todavía con su sabor en ellos, como un elixir en ella..., queriendo saborearlo hasta el infinito. Mis ojos cerrados no cesaban de recordarme su imagen. Poseerla así, ahí, en la calle. Sentirla entre mis brazos…, el movimiento de su cuerpo…, su calor. Nuestro encuentro fue mejor que cualquier fantasía. Sus palabras habían siempre causado ese efecto en mí. Había logrado incendiar mi alma desde el momento que la conocí. Y ahora que probé el calor de su cuerpo…, de esta manera…, nueva, inesperada, deseada. No pienso a otra cosa que volver a hacerla mía nuevamente; otra vez…, y otra vez.

Pero esta vez sabría que soy yo. Quiero reflejarme en sus pupilas y que ella se refleje en las mías, mientras me fundo en ella. Quiero besarla…, toda…, lentamente. Recorrer con mi lengua cada centímetro de su piel, para luego enredarla con la suya. Mis manos en sus pechos, mis dedos pellizcando sus erectos pezones. Quiero penetrarla y sentirla jadear debajo de mi cuerpo. O sobre él, con su aliento en mi cuello. Sus dientes que me muerden y jalan y sus uñas en mi espalda. Posar mis manos en sus caderas mientras acompaño su subir y bajar por mi miembro.

Y sobre todo, quiero sentir mi nombre gritado junto al derramarse de su orgasmo…, mientras me lleno de ella, y ella se llena de mí. Y susurro, y grito: -mía…, mía…, sos mía…, siempre lo fuiste y siempre lo serás.


Pensar en ella…, en lo que habíamos apenas hecho…, en lo que aún deseaba hacer…, hizo que me excitara. Pero no podía…, quería, ohhh Dios, si quería…, pero en ese momento simplemente no podía.

Y decidí hacerme la ducha.










*Para esta parte del relato necesité de la "visión" masculina; por lo cual, agradezco la ayuda y las ideas brindadas por el escritor y amigo Dav tor (http://recuerdodenoche.blogspot.it/)

Si quieres leer dónde comenzó esta historia...

lunes, 23 de febrero de 2015

"Que me duele,
que me arden las manos cuando no te toco,
que mi boca se seca sin tu saliva.
Que mi piel se vuelve áspera sin tu sudor,
que la cabeza me da vueltas
y la angustía me hace presa todas las mañanas.
Que sólo duermo para conseguirte en sueños,
que fumo para sentirme real
y bebo para recordarte clarito.
Que las noches se me han hecho grandes,
que la cama lastima mi cuerpo,
que desearía dormir sobre el tuyo
o abajo, a lado, pero contigo.
Que la ausencia te clama,
que te traigo a mí antes de dormir.
Que no estoy rota, ni vacía,
sólo estoy muy llena,
muy llena y sin ti."


("Corazón con alas de petate", Mercedes Reyes Arteaga)

jueves, 19 de febrero de 2015


Carnaval, yo adoro el Carnaval. Yo adoro nuestro Carnaval, sí porque es nuestro y en Venecia. Me encanta nuestra forma de festejarlo, jugar a ser dos desconocidos que se ven…, se gustan…, se seducen…, se conquistan. Este año fue maravilloso…, y único…, decididamente único.

Llegamos el sábado y como habíamos planificado el todo con bastante anticipación conseguimos una habitación en Palazzo Contarini. Lo que fue el primer sueño hecho realidad de este largo fin de semana.
En el día nos dedicábamos a recorrer las diferentes muestras y exposiciones, por las noches, ya con nuestros trajes típicos, cenábamos en algún restaurant, y luego a pasear por las callecitas. Atraversando puentes y besándonos en cada uno de ellos, hasta que no podíamos más y volvíamos a la habitación para hacernos el amor por horas.

Era todo perfecto…, demasiado. Por eso cuando se le ocurrió cómo quería pasar la última noche, no tuve objeción, el broche de oro para el mejor Carnaval de todos los tiempos. Cenaríamos en nuestra habitación, y luego, como cada noche, saliríamos con nuestros trajes y máscaras, pero cada uno por su lado. Yo iría a tomar un café en mi lugar preferido, y él me encontraría después, probando a seducirme. De ahí en más solo dijo "sorpresa!con los ojos brillando de una malicia que hizo me mojara a la sola idea.

Martedì grasso, había estado todo el día pensando en esa noche, y finalmente había llegado. El traje con su falda larguísima azul profundo, el corset ajustado al máximo (casi ni podía respirar) la máscara plateada, y la infaltable capa negra. Nos despedimos con un casto beso en la puerta del hotel, y yo me dirigí hacia Piazza San Marco, obvio. Mi lugar favorito es el “Florian”, sin importar que un café cueste cinco veces más que en cualquier otro sitio. Al llegar comprobé que estaba lleno como de costumbre, por suerte siempre hay un caballero dispuesto a hacerle lugar a una dama. Me senté y pedí mi café “corretto Bailey’s” y me entretuve conversando con los desconocidos con los que compartía la mesa, esperando verlo aparecer.

Había pasado una hora y nada, tuve miedo que no me hubiese notada, por lo que decidí salir a buscarlo, cosa nada fácil pensando a la cantidad de gente que había. Una vez fuera lo ví, estaba detrás de una de las columnas, había estado observándome todo el tiempo…, y eso ya me había excitado. En vez de ir a su encuentro, le pasé delante, ignorándolo. Me dirigí hacia la Basílica de San Marco para llegar al hotel desde atrás, sabía que él me seguía los pasos. A medida que avanzaba las calles iban siendo más desiertas, no lograba verlo pero lo sentía, mi piel se erizaba sabiéndolo detrás. No sé por qué, pero llegué hasta los arsenales, y fue ahí que sin darme tiempo a girar lo sentí a mis espaldas. Me rodeó la cintura con un brazo y con la
otra mano tapó mi boca, suave pero decidido, no pronunció palabra,
sólo hizo "shhh…. Inmediatamente luego, con la cara me corrió el pelo y apoyó su boca en mi cuello, dejándome un camino de besos hasta el lóbulo de la oreja …la humedad de sus labios me quemaba …mis pezones ya se habían puesto duros y rígidos como misiles …no pude evitar pasar mi lengua por la mano que cubría mi boca, estaba excitadísima…, él metió un dedo dentro ella y se lo succioné como si se tratara de su miembro…. el brazo que me sujetaba la cintura ya había alzado mi falda y su mano jugaba en mis mojadísimos pliegues…, sus dedos mojados por mi saliva empezaron a jugar con mis pezones, primero con uno y luego el otro, los pellizcaba, los estiraba, dolor y placer con el mismo toque…, por todo el tiempo su boca no había dejado mi cuello, lo besaba, lo lamia, lo mordía…, sentí su sexo, duro, erguido, sobre mi culo…, y sin más, me sujetó por las caderas y me penetró, una embestida tan fuerte que tuve que sujetarme del barandal, tuve miedo de caer en el canal…, creo que sintió mi temor, porque por toda respuesta se acercó a mi oído y me susurró de nuevo "shhh…. Sus embestidas eran tremendas, parecía como que en cada una quería ir más adentro…, al notar que continuaba a sujetarme, sus manos pasaban de mis caderas al seno, me pellizcaba el culo y luego las tetas, sin dejar de empujarse dentro mío…, podía sentir todo mi ser ajustarse a su pene, sentía como estaba a punto de explotar, y yo lo haría junto a él…, sentí su aliento en mi nuca, mientras mis gemidos ya estaban fuera de control…, sus manos apretaron una vez más mis pechos y sentí, como con un golpe certero de sus ingles, su semen inundaba mi cuerpo, en el preciso instante que mi orgasmo se derramaba sobre él.

Poco a poco los espasmos de ambos se fueron calmando, y él suavemente se retiró de dentro mío, no sin antes besarme el hombro izquierdo. Casi no lograba moverme, continuaba a sujetarme con una mano, no me confiaba de la fuerza de mis piernas en ese momento, y con la otra mano me acomodé el traje. Le dije: -Amor, siempre fantaseamos con hacerlo en una de estas callecitas pero no creí llevarlo a la realidad Me giré y ya no estaba, la cosa me sorprendió, hasta me molestó, supuse me esperaría en el hotel para el segundo round…, ya vería él qué significa dejarme sola después de algo así.

Lamentablemente me equivoqué de pasaje y terminé dando una gran vuelta, cuando llegué a la habitación habían pasado amplios veinte minutos. Me encontré con él sentado en uno de los sillones, en pijama y con una bolsa de hielo en la cabeza.

-¿Qué te pasó?, pregunté al mismo tiempo que él exclamaba: -Finalmente llegaste!… No imaginás, cuando nos despedimos esta noche, acá en la puerta del hotel, hice cien metros y me asaltaron…dos hombres que no pude ver. Me golpearon y se llevaron todo: billetera, réloj, celular y hasta la máscara! Y sin mi celular sabés que no recuerdo tu número, por eso no tenía modo de avisarte… Me pasé las últimas tres horas en la comisaría…, ¿y vos?, ¿qué hiciste todo este tiempo? -Nada…, esperarte…, disfrutarme los festejos del Martedì Grasso…Ahora me hago una ducha y vuelvo, así descansamos.

Fui hasta el baño, me desvestí, y mirándome al espejo, me quité la máscara…, aquella del Carnaval, obviamente.





jueves, 12 de febrero de 2015

Llega la noche y voy a la cama ...debería dormir pero no lo logro.
Continuo a pensar[te] ...imagino tus manos donde se dirigen las mías.
Mi cuerpo te llama ...mis labios se humedecen con tu imagen.
...
Y en ese momento, llegan tus palabras.
Las que me hacen vibrar ...las que me hacen soñar.
Las que me acarician en la distancia.
...
Y entonces yo [te] siento ...sé que estás.
Mi piel [te] siente ...mi respiración se agita.
Y mi sexo derrama tu nombre.
...
Me despierto en la mañana ...y creo fue todo un sueño.
Aún si el calor de las sábanas dice el contrario...
...entonces sé que fue real ...[vos] estuviste acá.


"... ♫ ... yo te espero cada noche
y te sueño todo el día ... ♫ ..."

lunes, 9 de febrero de 2015

Detalles


"El beso de los buenos días.
Los abrazos después de las lágrimas.
Los aquí estoy yo.
Los nuestro no es pasajero.
Las miradas que lo dicen todo.
Las palabras susurradas.
Los te amo dichos en el oído.
Las caricias de noche.
El tocarse a escondidas.
Los te deseo descarados.
Y aquellos llenos de verguenza.
Las lágrimas de felicidad.
Los besos que terminan en sexo.

Los detalles... son los detalles que nos joden siempre."

(Fragmento de "Tú serás mi cuchillo", David Grossman)





domingo, 8 de febrero de 2015

"Ser santo es la excepción, ser justo es la regla.
Equivóquense, falten, pequen, pero sean justos.
La ley del hombre es la de pecar lo menos posible.
No pecar en absoluto es el sueño del ángel;
pero todo aquello que es terrestre está sometido al pecado,
después de todo, el pecado es una gravitación."

("Los Miserables", Victor Hugo)

sábado, 7 de febrero de 2015

Quisiera

"Sólo quisiera ser uno de los motivos de tu sonrisa,
quizá un pequeño pensamiento de tu mente durante la mañana
o quizá un lindo recuerdo antes de dormir.
Sólo quisiera ser una fúgaz imagen frente a tus ojos,
quizá una voz susurrante en tu oído,
o quizá un leve roce en tus labios.
Sólo quisiera ser alguien
que quisieras tener a tu lado,
quizá no durante todo el día,
pero de una u otra forma,
vivir en ti."

(Gabriela Mistral)

viernes, 6 de febrero de 2015

"Soy orgullosa, susceptible,
hay veces que parezco una niña
y me vuelvo caprichosa.
Si estoy de mal humor
me la agarro con el mundo entero,
no logro ser hipócrita
y quedarme callada la boca,
digo siempre aquello que pienso y siento.
Me gustan los pequeños gestos,
porque para mí,
son los más importantes.
Amo reir y bromear.
No le gusto a todos,
pero no me importa.
Pero si quiero a alguien,
le abro el corazón.
Por eso,
no desilusionarme,
no traicionarme,