jueves, 28 de enero de 2016

-Hola... Nos encontramos otra vez; últimamente se da muy seguido.
-Es verdad... Es como que necesitaba hacerlo, necesitaba escucharte.
-Pero ¿por qué ahora? ¿Qué cambió?
-No sé...Tal vez antes estaba más concentrada en otras cosas..., en otras personas. Ahora me tomo mis espacios, mis tiempos.
-¿Y eso está mal? ¿Es de egoísta hacerlo?
-No, absolutamente no. Muchos suelen confundir el sano amor propio con egoísmo. Pero yo aprendí que si no te querés, si no sos feliz con vos misma, es difícil lograr serlo con otro. Llega un momento donde te quebrás.
-¿Te arrepentís de algo? ¿Crees que podrías haber hecho las cosas diferentes?
-Muchas cosas podría haberlas hechas diferentes, siempre se puede hacer de modo diverso... Sobre todo si lo analizo ahora, con la experiencia del después. Pero arrepentirme no, no me arrepiento de nada; porque cada elección que hice creo que fue, no sólo la mejor opción en ese momento, sino que me trajo, nos trajo a este punto. Cada uno de nosotros es una consecuencia de las decisiones que toma.
-Suena lindo pero como muy teórico ¿es real?
-Para mí sí... ¿Querés que te diga que me hubiese gustado recorrer el mundo? ¿Conocer gente? ¿Leer más; estudiar otras cosas? ¿Divertirme más; experimentar más?
-Algo así... Así suena más real.
-Bueno, no niego que tengo mis días... Días en los que pienso en que todo hubiese sido diferente “y si...” Pero después están esos otros, los más, en que me veo y veo a mi alrededor, y digo “y sí, hiciste bien... valió la pena...”.
-Será mi eterno inconformismo, esa parte de rebeldía adolescente..., ¿te acordás cómo era?
-¡Por supuesto que me acuerdo! Valorar lo que se tiene no es conformarse... Y siempre se puede soñar con más... Aún también conservo esa parte de rebeldía adolescente muy viva dentro mío... Aún te conservo muy viva dentro mío.




(Este relato pertenece a los "Relatos Jueveros" y esta semana la convocatoria
fue hecha por Mirella desde su blog "Divagaciones nocturnas".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)




lunes, 25 de enero de 2016

A ningún lugar

En este inmenso océano de la vida
donde un tiempo me sentía tan mía, tan yo,
y ahora hay veces que me siento tan ajena...
Continuo a nadar... y nado...
sintiendo que no voy a ningún lugar
quedando en el mismo sitio...
Aunque no, sé que no es igual;
lentamente avanzo,
a dónde no sé... pero es donde debo estar...
para finalmente ser.





("A ningún lugar" haz click para escuchar la canción de inspiración, 4 de 52 para "Contando las semanas" de Sindel)




jueves, 21 de enero de 2016

El autobus estaba lleno, como siempre a esas horas. Volver del trabajo se convertía día a día en una odisea. Subí, señé el boleto como pude y traté de ir hacia atrás..., tenía algunos minutos de viaje.

Obviamente de un lugar para sentarse ni hablar. Me quedé en pie, sosteniéndome con una mano y con la otra revisando los mensajes del celular. Evaluaba la posibilidad de ir a cenar de mis padres, tenía la cabeza nublada de pensamientos. Tal vez lo mejor sería ir a mi departamento, una ducha relajante, buena música y algo ligero de comer..., al fin y al cabo al otro día debería ir a trabajar otra vez.

Estaba tan absorbida en mis reflexiones que no noté su presencia detrás de mí. Hasta que sentí unos dedos correrme el cabello muy suavemente y su rostro en mi nuca; como queriendo respirar todo mi perfume. Por una extraña razón esto no me disgustó, al contrario, me excitó. Igualmente me dí la vuelta para enfrentarlo y decirle algo; pero me quedé muda ante su mirada. Me perdí en el mar de sus ojos sin poder articular palabras.
El autobus frenó de golpe y mi celular cayó al suelo. Él se inclinó a recogerlo y me lo dio. Sin ni siquiera mirar, lo coloqué en el bolsillo y soné la campanilla, debía descender.

¿Qué había pasado? ¿Quién sería ese completo desconocido que en un sólo momento me había revolucionado por entera? ... Continuaba a pensar en ello cuando sentí vibrar el celular en mi bolsillo, un mensaje. Lo tomé y vi que no era mi teléfono. “¿Y ahora?” pensé. Reconocí como proprio el número que enviaba el mensaje.

“Sabía que un día te encontraría. Reconocí tu perfume..., tu esencia..., tu alma. Me he enamorado... Así que detente... Voy a tu encuentro... Voy por ti.”



(Este relato pertenece a los "Relatos Jueveros" y esta semana la convocatoria
fue hecha por Pepe desde su blog "Desgranando momentos".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)



martes, 19 de enero de 2016

Héroes

Si pienso en héroes pienso en ellos.

En los que se despiertan cada mañana peleando por sus sueños; o que, aún viéndolos destruidos una y otra vez, desafían cualquier predicción y se permiten de crear nuevos.

En los que salen cada día a la calle con una sonrisa, y no porque no tengan problemas, sino porque saben que es la mejor opción para enfrentar la vida.

En los que eligen trabajar un poco menos, ganar un poco menos; para disfrutar un poco más de los hijos, para compartir un poco más con los amigos.

En los que aprecian los milagros cotidianos, como los amaneceres, las puestas de sol, la magia de las montañas, y la melodía del mar.

En los que con la mitad son felices el doble.


Ellos son héroes... ellos son mis héroes.





("Héroeshaz click para escuchar la canción de inspiración, 3 de 52 para "Contando las semanas" de Sindel)



[Mi amigo Demiurgo me ha dejado este tema musical que mis letras le han recordado
"Héroes Anónimos", versión de Catupecu Machu... Gracias Demi!!!)



martes, 12 de enero de 2016

Desencuentro

Ese instante en que nos perdimos,
en que no supimos comprendernos,
apoyarnos,
acompañarnos,
sernos...
Ese momento en que dejó de ser nuestro camino,
para ser el tuyo, y el mío,
separados,
diferentes,
distantes...
Ese desencuentro que marcó un fin...

...o tal vez no.

Tal vez fue el inicio de todo,
tal vez fue el comienzo del verdadero encuentro.


[La propuesta hizo que recordara una publicidad italiana del año apenas pasado, en la que basé mis palabras... a veces lo que nos parece un final es sólo el comienzo de algo mejor... haz click aquí!]


("Desencuentrohaz click para escuchar la canción de inspiración, 2 de 52 para "Contando las semanas" de Sindel)



jueves, 7 de enero de 2016

En mis sueños

Tuve un sueño....
Soñé con una piel blanca, muy blanca;
y con cabellos negros, muy negros.
Soñé con unos ojos oscuros,
como los de una noche sin luna;
pero capaces de iluminar el Universo entero.
Soñé con una sonrisa,
una sonrisa sincera,
una sonrisa que sanara cada rincón del alma.
Soñé con unas manos,
unas manos que toman y que dan más aún.
Soñé con unos pies, que siguieran, que acompañaran mis huellas,
y que hicieran nuevas, en nuevos caminos.
Soñé con un amor...
genuino, único, profundo, infinito...




Hace 22 años tuve un sueño...
Hace 22 años mi sueño se hizo realidad...
Hace 22 años nacía mi parte mejor.


(Este relato pertenece a los "Relatos Jueveros" y esta semana la convocatoria
fue hecha por Ame desde su blog "Ame".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)




lunes, 4 de enero de 2016

Recién nacid@

Gestar un sueño.
Emanar toda esencia y
asomar a un nuevo día.
Emerger de este mar de sensaciones.
Surgir a la vida e...
iniciar el camino de tu mano.
Sentir(me) recién nacid@...
...por Amor.


("Recién nacid@haz click para escuchar la canción de inspiración, 1 de 52 para "Contando las semanas" de Sindel)