viernes, 28 de octubre de 2016

#VDLN - 16

Antes que termine este viernes, es mejor si...




Porque cuando me siento perdida, me refugio en vos...
Porque sos esa luz que ilumina mi alma en los días oscuros...
Porque cuando tus aguas bañan mi orilla, me siento plena...
Porque nos amamos en nuestras altas y bajas mareas...
Porque nos encontramos, nos reconocimos...
Porque estamos y somos...
Y porque al menos vos en el universo...


"...♫ ...Tu, tu che sei diverso,
almeno tu nell’universo,
non cambierai,
dimmi che per sempre sarai sincero
e che mi amerai davvero di più,
di più, di più... ♫..."



jueves, 27 de octubre de 2016

Él había vuelto, como tantas otras veces.
Se detuvo delante de la puerta cerrada. Creía saber qué encontraría del otro lado, pero se detuvo a observar.
Una simple puerta. Una puerta con su pomo de bronce lúcido. Una puerta donde las vetas de la madera encerraban mil figuras. A veces parecían moverse, creándose nuevas. Esa simple puerta, ahora cerrada, lo separaba de ella.
Ella..., la que había sido su Luna azul de labios carmín. La que había atrapado su alma junto a la suya. ¿Estaría allí? ¿Lo estaría esperando?
Abrió la puerta y entró. Debía saberlo. Deseaba que así fuera.
Y sí, allí estaba ella esperándolo. El mar de encaje cubría el terciopelo de su piel. Esas dunas perfectas donde soñaba una y otra vez detener su rumbo. Las que custodiaban ese oasis tan parecido al Paraiso. Donde anhelaba perderse, porque era la única manera de encontrarse. Las estrellas muertas de sus ojos le indicarían el camino. Y los susurros de su voz lo harían renacer.
Su retina retuvo cada instante, inmortalizándolos.
Continuó a observarla allí. Sonrió.
                           
Y se volvió a cerrar la puerta.




 ("Azul terciopelo", haz click para escuchar la canción de inspiración,
43 de 52 para "Contando las semanas" de Sindel.
Estas letras pertenecen a los "Relatos Jueveros" y esta semana la convocatoria
fue hecha por Pablo desde su blog "Al final de la noche".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)




viernes, 21 de octubre de 2016

#VDLN - 15

Llega el viernes, entonces...



¿Has soñado alguna vez
con encontrar esa alma
que pareciera ser parte de la tuya?
¿Has soñado en la oscuridad de una habitación
o con los ojos abiertos buscando su rostro entre la gente?
¿Has soñado alguna vez ...
o aún lo sigues haciendo?






viernes, 14 de octubre de 2016

#VDLN - 14

Llegó el viernes y entonces...



"Somos el puente hacia el infinito arqueado sobre el mar.
Buscamos aventuras para nuestro placer,
vivimos misterios,
elegimos desastres,
triunfos,
desafíos,
apuestas imposibles,
sometiéndonos a una prueba tras otra
mientras aprendemos el amor."
(Richard Bach)








viernes, 7 de octubre de 2016

#VDLN - 13

Llega el viernes y llega...




Porque soñar es vivir
pero recuerda
las pesadillas son sueños también...






jueves, 6 de octubre de 2016

Fui al aeropuerto y compré un pasaje en el primer vuelo que había. Retorno abierto, no sabía cuando lo haría; y en esos momentos no sabía qué era mejor, si antes o después.

Luego de las dieciseis horas más largas de mi vida allí estaba, de vuelta a casa. Aunque si vistas las circunstancias hubiese elegido cualquier otra cosa. Ella me esperaba, infaltable. Me fundí en su abrazo. Me hizo mirarla a los ojos.

Está estable... –no necesitó le hiciera preguntas, mis lágrimas eran las pruebas evidentes de todos mis miedos.

En los cuarenta minutos que nos separaban de la clínica, casi no pronuncié palabra. Me dedicaba a contemplar una ciudad que amaba y que en ese momento sentía ajena.

Entré, pero permanecí en la sala de espera. No podía entrar a verlo. Entonces salió él, mi otro pilar, junto con el médico.

Doctor... –y no sabía por dónde empezar a preguntar. ¿Puedo verlo sin que esto pueda ser peor aún?
Tranquilícese... Él está en coma; y lamentablemente, como le decía a su hermano, ya no podemos hacer más nada... –y su mirada parecía ya pedir disculpas. Todo lo que estaba en nuestras manos, fue hecho.
¿Entonces? –como si esperase un milagro en el que no creía.
Quiero decir... –y su voz era una mano que viene en consuelo. Que si la sintiera y eso le provocase a su padre un colapso, no sería por su “culpa”, sino porque su físico ha terminado por ceder.

Nadie lo advirtió, pero la tierra tembló fuertemente.

Finalmente entré en su habitación. Lo acaricié. Me acerqué a su oído...

Acá estoy, ya llegué. Pero ni se te ocurra irte a ningún lado, porque no voy a poder seguirte. Si creyera en Dios le iría a pedir el favor, pero sabés que confío en vos más que en él o ningún otro... por eso te lo pido, aún no, no estoy lista.” No pude más y me fui, necesitaba aire.

Horas después el doctor nos buscaba nuevamente.

No podemos explicarlo... –y por unos segundos temí haber leído mal la expresión de su cara. Pero su padre está mejorando, su cuerpo está reaccionando favorablemente. Lento, pero los signos son positivos.

Pasaron nueve años... y espero sean muchos más, porque para esa partida nunca estaré preparada.




(Estas letras pertenecen a los "Relatos Jueveros" y esta semana la convocatoria
fue hecha por Juan Carlos desde su blog "¿Y qué te cuento?".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)