viernes, 25 de noviembre de 2016

#VDLN - 20

“Hay criminales que proclaman tan campantes
la maté porque era mía’,
así no más,
como si fuera cosa de sentido común
y justo de toda justicia
el derecho de propiedad privada,
que hace al hombre dueño de la mujer.
Pero ninguno, ninguno,
ni el más macho de los supermachos
tiene la valentía de confesar
la maté por miedo’,
porque al fin y al cabo
el miedo de la mujer a la violencia del hombre
es el espejo del miedo del hombre a la Mujer sin miedo."
(Eduardo Galeano)




jueves, 24 de noviembre de 2016

20/04/1993
Hoy cumplo 17 años.
Un año más y comenzaré con todos mis sueños. Irme a vivir sola, a la Capital. Encontrar un trabajo. Seguir estudiando. Debo averiguar cómo es lo de arquitectura de interiores. Quiero viajar. Desde que tengo memoria digo que tengo que conocer Roma, la capilla sixtina... y esa plaza.
Aunque ahora está él. Pero no creo tenga historias... él puede dedicarse a la música o a algo artístico... En definitiva, hasta hace dos días parecía que nuestros caminos se separaban para siempre, y sin embargo, acá estamos.
Ufffff que día intenso será hoy... mejor me preparo.


23/04/1993
¿A quién se le ocurre?
Me pregunto a quién se le puede ocurrir hacerme determinadas preguntas estando en mi casa y con mi vieja dando vueltas... ¡a él!
Preguntarme si tenía un atraso... ¡Dios! ...y obvio que escuchó quien no debía y se armó la de San Quintín!! Estos días discusiones infinitas y obviamente turno con la ginecóloga... todo por un atraso... y seguro son los nervios... en fin.


25/04/1993
¡Paren el mundo que me quiero bajar!
El test dió POSITIVO... no podía creerlo... no puedo ahora... hasta soplé esa tirita para ver si cambiaba el resultado... no sé ni qué decir. En 3 días me hago el análisis de sangre... tiene que ser un error... no se puede confiar del todo en esos test.
Igual, obviamente, se lo conté a él... lloraba de la alegría... ya dice que será niña... dentro de 3 días también llegan sus padres, los cuales no me conocen... otra vez, ¡¡paren el mundo!!


28/04/1993
Definitivo... POSITIVO
Tuve el papel del análisis todo el día en mi bolsillo... también cuando fui a la casa de él a conocer a sus padres... ahora sólo queda decidir qué hacer... casi nada... ¿qué hago? ¿qué mierda hago?


02/05/1993
Decidido: me caso.
Quiero ser yo a decidir el camino a seguir y eso significa asumirse las responsabilidades y consecuencias de la elección hecha. Ahora hay que apurarse, mis suegros se van, se vuelven...


11/05/1993
Vox populi: en 10 días casamiento.
Avisada la familia, más de uno se cayó de culo.
Avisados los amigos, más de uno sigue pensando que es joda.
Avisada la escuela, que horror habrán pensado, pero mientras se pague ahí sigo.
10 días... no un año, 10 días.

21/05/1993
Hoy... hoy es el día.
Hoy se comienza.
Hoy es mañana.



(Estas letras pertenecen a los "Relatos Jueveros" y esta semana la convocatoria
fue hecha por Pepe desde su blog "Desgranando Momentos".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)



viernes, 18 de noviembre de 2016

#VDLN - 19


A veces necesito alejarme,
tomar distancia.
Separarme de todo,
de todos,
del mundo.
Mirar desde arriba... o desde abajo,
o simplemente, desde esta otra orilla.
Porque no me arrepiento pero extraño.
Porque extraño pero no lo digo.
Porque no lo digo y así tal vez parece menos.
Porque no hay porqués válidos sólo lo que (el) Alma siente.
Porque debo estar mal hecha.
Porque necesito estar sola pero en compañía...
...sola pero con vos.




"...♫ ...acompáñame al silencio
de charlar sin las palabras
a saber que estás ahí y yo a tu lado.
Acompáñame a lo absurdo de abrazarnos sin contacto
tú en tu sitio, yo en el mío
como un ángel de la guarda
acompáñame a estar solo... ♫..."





viernes, 11 de noviembre de 2016

#VDLN - 18

Llegó el viernes y...



Porque a veces nos lo olvidamos...

...olvidamos la fragilidad del momento,
entonces no decimos, no demostramos,
dejamos pasar y esperamos instantes próximos...

...olvidamos la fragilidad del otro,
entonces discutimos por nada,
nos enfadamos y por orgullo nos alejamos...

...olvidamos la fragilidad de nosotros mismos,
entonces no medimos consecuencias,
creemos que siempre nos irá bien, esperamos...

...y olvidamos cuánto frágiles somos.


Por favor, vos no lo olvides
disfruta cada instante y cuídalo,
ama a quien está junto a vos y cuídalo,
goza, ama, viví pero cuídate
porque vos, toda vos, sos la mía.


martes, 8 de noviembre de 2016

Mag

Hoy es un día especial, hoy es tu cumpleaños.
Aunque ambas sabemos que todos los días son especiales, que todos los días son una oportunidad, y es así como no se deben dejar pasar los momentos... los momentos para unas palabras, los momentos para un gesto, los momentos para una sonrisa, los momentos para un abrazo...
Y aunque sé que muchos halagos a ti te azoran (hasta hablo” diferente desde que estamos juntas!!) lo haré igual... porque hoy deseo festejarte, brindar contigo y agradecer el haberte conocido, teniendo el honor de llamarte Amiga”.
Hoy, en tu cumpleaños entonces te digo:

Gracias...
Gracias por todas aquellas veces que me has preguntado “¿Qué tienes?” y al responderte Nada” me has abrazado más fuerte...
Gracias por todas aquellas veces en las que me he sentido frágil y me has ayudado a ver”, en cambio, lo fuerte que soy...
Gracias por todas aquellas veces que no me has dejado caer y has pintado un sol en cielos grises...
Gracias por todas aquellas veces que has disculpado mis ataques de locura...
Gracias por todas aquellas veces que me has dado ese tirón de orejas que necesitaba...
Gracias por todas aquellas veces que pese a las críticas, has continuado a ser tú misma, la gran amiga que eres...
Gracias por todas aquellas veces que hubiese dicho Basta... hasta aquí” y me has dado un motivo para intentarlo una vez más, sabiendo que en verdad no deseaba rendirme...
Gracias por todas aquellas veces que has permanecido a mi lado, aún cuando todo el resto se había ido...
Gracias en definitiva por ser... por estar más allá de distancias y tiempos... gracias por ser Amiga y dejarme serlo para ti...

¡Feliz cumpleaños Mag!



Besotes enormes y un abrazo de esos que tú conoces bien... con toda (el) Alma.



domingo, 6 de noviembre de 2016

Todo se derrumba en unos segundos.
Todo tu mundo. Todas las certezas. Todas las creencias.
Sientes como que el tiempo se detiene en ese instante, pero sólo para ti. El resto del mundo continúa a su velocidad habitual.
Y como en una burda representación teatral aparecen los personajes de siempre.
Los que opinan sin saber, que terminas escuchando como rumor de fondo, y disculpando su ignorancia, como si fuera algo ajeno a la propia voluntad.
Los que enfatizan cada detalle, exacerbándolos, sin pudor y sin vergüenza, hacia nada ni nadie. Olvidándose de todo y todos, para inmediatamente después pasar al próximo asunto, como si se tratara de la lista del supermercado.
Los indiferentes, que son los menos nocivos, porque son los que siguen adelante sin más. Se sacuden el polvo de los zapatos, observando a su alrededor, como si nada hubiese sucedido, simplemente porque no los toca directamente.
Y los que juzgan. Los más peligrosos. Los más despreciables. Aquellos que se alzan en pedestales creados por ellos mismos, creyéndose superiores por méritos desconocidos; que rasgan sus vestiduras y dictan sentencias, como si no fueran ellos mismos humanos e inclines al error.
¿Dónde ha finalizado eso a lo que llamamos humanidad?
¿Cuándo es que hemos perdido la capacidad de empatizar con el otro, con el que tenemos en frente o a nuestro lado?
¿Cómo es que podemos ser sensibles frente al sufrimiento animal y no medimos dictámenes frente a la desgracia humana?
¿Quién se siente tan libre de toda consciencia para arrojar la primera piedra?
...

Yo no.
Yo he sido inconsciente, imprudente, irracional, inconstante.
Yo me he arriesgado sin necesidad.
Yo me he tomado las cosas a la ligera.
Yo no he medido concecuencias.
Yo me he equivocado... más de muchas veces, incontables.
Yo he tenido suerte, por así decirlo.

Son momentos donde no sirven los discursos retóricos, ni los debates filosóficos. No interesan los por qué, ni los “y si...”. Son momentos de una mano tendida, de un abrazo, de lágrimas compartidas en silencio.


Son momentos para “estar” ...basta.


viernes, 4 de noviembre de 2016

#VDLN - 17

Hoy en esta parte del mundo es ya viernes, por ende...



...pero en aquella otra parte, aún es jueves 3 de noviembre ...entonces, esto es para vos.

"No cambiar jamás.
Conserva la ingenuidad, las incertidumbres, la timidez, y la fé en los sueños.
Son las partes mejores de ti.
No dejes de perseguir la felicidad,
ni siquiera cuando todo te parezca inútil,
ni siquiera cuando sean meses, años, que no la encuentras en ninguna parte.
Cree en el amor,
aunque si te han desilusionado, pisoteado, usado, traicionado.
Ama la lluvia, las nubes y el sol
siempre del mismo modo y no dejes de conmoverte.
Avergüénzate, sonrójate, continúa a cantar a los gritos las canciones que amas,
continúa a subrayar las frases más significativas en tus libros.
Me gusta pensar,
que si te encontrara cuando ya los cabellos blancos habran sostituido todo el color,
tú serás así todavía:
dulce, verdadera, sensible, inmersa en cada cosa que haces y dices.
Me gusta pensar que el mundo no te arruinará.
Me gusta pensarte un poco más sabia, pero siempre temeraria.
No cambiar jamás,
ni siquiera cuando te digan que es absurdo ser como tú,
que te encontrarás mal, que te devorarán.
No escucharlos.
Haz la diferencia.
Permanece así como eres.
Permanece como eres: todo corazón."
(Susanna Casciani)


Me hubiesen gustado escribir a mí estas palabras,
porque cuando las leí supe eran para vos,
sentí que era lo que hubiese querido decirte... 
Un beso por cada momento compartido,
por cada conversación,
por cada abrazo en la distancia,
por cada deseo aún no expreso,
por cada logro conseguido,
por cada sueño perseguido...
Feliz cumpleaños Ivel...
Feliz cumpleaños mi niña especial...
Desde esta playa, desde este rinconcito especial de Alma,
este pequeño regalo... una canción que siempre me hace pensar en vos...



miércoles, 2 de noviembre de 2016

Se había hecho tarde. En esta época del año y con estas temperaturas, la ciudad estaba casi vacía. Pero debía volver a casa, y tomar un taxi hasta la estación era impensable. No gastaría casi lo ganado en mi jornada por una docena calles. Decidí ir a tomar el autobús, ni siquiera me pondría a escuchar música por el ipod, para estar atenta a mi alrededor. Casi llegando vi que no estaría sola, un hombre mayor ya estaba en la parada. Suspiré aliviada. Pero cuanto poco me duró lo de relajarme. Apenas llegué, el viejo (sí, así, despectivo...), se giró hacia mí; me miró de arriba a abajo, como haciéndome una radiografía, para finalmente guiñarme un ojo mientras se pasaba la lengua por los labios. Me sentí asqueada. Sin pensarlo dos segundos comencé a caminar nuevamente. Cualquier cosa sería mejor que esperar junto a semejante personaje. Si apresuraba el paso igualmente haría rápido. Un gato cruzó mi camino, y era tal mi tensión que casi muero del susto.

Finalmente allí estaba, estación central. Controlé el horario, en diez minutos partía el próximo tren en el tercer andén. Pasé los controles y caminé hacia allí. Miraba dentro los vagones, prácticamente vacíos. Subí al segundo; algunos, pocos, pasajeros. Un señor leyendo el periódico, una mujer controlando su celular cerca, y un poco más allá, un muchacho con los auriculares durmiendo. Me senté cerca de la puerta y ahí sí, me puse a escuchar música, eran cuarenta y cinco minutos de viaje.

En algún momento, enseguida de haber partido el tren, me debo haber quedado dormida. Desperté de golpe cuando sentí algo moverse a mi lado. Como una ingenua idiota, me había sentado del lado de la ventanilla y ahora tenía a uno sentado a mi lado, mirándome insistentemente mientras se manoseaba. Me puse rígida, no podía ni siquiera saber si aún estaban los pasajeros que antes había visto. No sabía qué hacer. ¿Me levantaba y me iba?
¿Y si estabamos solos en el vagón y ese gesto lo enfurecía y era peor? Pensaba mil cosas en escasos segundos. ¿Y si el quedarme allí lo interpretaba como una aceptación? Miraba hacia afuera por la ventanilla y lo sentía masturbarse. Me venían las arcadas pero no quería mover un sólo músculo. Sentía su respiración agitada y el tiempo parecía haberse detenido, los minutos no pasaban. Sentí algo caliente mojarme la pierna del jeans y al tipo (llamarlo hombre sería darle una clase que no merece) acomodarse, levantarse e irse. Me giré para alzarme, y no pude contener de vomitar. Cuando alcé la cabeza vi que los pasajeros seguían en su sitio, nadie notó nada, y si lo hizo daba lo mismo. Seguía sintiendo nauseas, bajé del tren y corrí los doscientos metros hasta mi casa. Entré directa a la ducha. Por alguna maldita razón me sentía no sólo sucia, sino culpable. ¿De qué? ...no lo sé.




(Esto podrìa ser un relato de terror pero en cambio es, lamentablemente,
una terrorífica realidad que pasan miles y miles de mujeres en cualquier ciudad, todos los días...
No miremos para otro lado cuando viajamos por esta vida.)



("Pasajeros", haz click para escuchar la canción de inspiración,
44 de 52 para "Contando las semanas" de Sindel.)