Mostrando las entradas con la etiqueta tarjeta de embarque. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta tarjeta de embarque. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de enero de 2020


Hacia poco había vuelto de viaje y me costaba retomar la rutina de horarios y actividades cotidianas. Tan así era que, al despertar, me dí cuenta que por la noche no había dejado el móvil en carga, por lo que ahora estaba tecnológicamente incomunicada. Encima esa mañana había quedado con una amiga para encontrarnos en la cafetería de siempre y ya llegaba tarde. En fin, no lo pensé dos veces, dejé todo como estaba y bajé las escaleras tan rápido que no romperme una pierna fue un milagro. Apenas salí y escuché la puerta cerrarse a mi espalda, supe con absoluta certeza que me había olvidado las llaves dentro. Levanté los ojos al cielo, de cara al sol y metí mis manos en los bolsillos de la chaqueta. La misma que me había llevado por las dudas a ese paraíso de mar y arenas blancas de esos días de vacaciones; y lo único que encontré fue la tarjeta de embarque del viaje de ida. Podía interpretarlo como una señal, algo que me decía: "volvé!"... ¿o no?



(Este relato pertenece a los "Relatos Jueveros"
y esta semana la convocatoria fue hecha por Mar desde su blog: "La bitácora de Mar".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)

Si quieres, déjame aquí tu huella...

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *