lunes, 18 de septiembre de 2017

Había pasado poco más de un mes desde el memorable evento, y allí estábamos todos juntos otra vez. Alicia y Marcos habían insistido en reunirnos a todos, a los “amiguis” como ella nos llamaba. Sólo oírla daban ganas de ponerse a favor de los sacrificios humanos.

Me senté al lado de Javier cuando Marcos presionó el ‘play’ del video con las fotos de la boda. Empezó con un primer plano de las testigos de Alicia, sus dos mejores amigas.

Flora y Fauna... –susurró Javi mirándome de reojo, y mordiéndose para no reír.
Menos mal que ella no llevaba un velo sobre el rostro, sino hubiese sido Tío Cosa... –no tardé en responder.

Aún sin habernos escuchado, Alicia nos incineró con la mirada. Luego sonrió al resto con ese modo todo suyo, tan auténtico como una moneda de tres euros.

Las fotos continuaban a pasar, una después de la otra, y yo rogaba porque no fuera una cinta de moebius. Pensaba a ello cuando una voz, que no logré identificar, mencionó con mucha ironía que el rostro de la mamá de Marcos en la salida de la Iglesia, era la representación de la felicidad. Vi como Javier seguía mordiéndose para no explotar en una carcajada.

Ahora somos todos una gran familia; mírenme sino bailando con mi cuñado... –dijo Alicia mientras se giraba hacia atrás buscando con la vista a Daniel en el fondo de la sala.

Él no dijo nada, se limitó a mirarla fijo y sonreír de lado. Pocos sabían que años atrás habían tenido una relación, por lo cual la dicha de la neo suegra no me sorprendía.

Las fotos mostraban a los novios subiendo al automóvil que los llevaría al aeropuerto donde partían para la luna de miel; y yo me preparaba para un escapada al mejor estilo Houdini.

Esperen... –dijo Marcos. No se muevan que ahora llega lo mejor...
¡Fotografíamos toda la luna de miel! –agregó Alicia.

Me hundí en la silla, miré hacia afuera y esperaba ver al perro gigante; porque si esa no era la “Historia sin fin”, no sé cuál sería. Fueron los sesenta minutos más largos que pudiese recordar.

Cuando,  finalmente, todo terminò, me despedí de ambos.

Nos vemos prontito, amiga... –dijo Alicia, con esa manía de hablar en diminutivo, mientras se hacía abrazar por Marcos.
Sí... –respondí con mi mejor sonrisa. Por nada faltaría a las bodas de plata.

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 21Crea un relato cargado de sarcasmo
para describir la escena de unos recién casados
que organizan una cita con los amigos para ver en conjunto
todo el reportaje de boda incluyendo también la luna de miel.)

viernes, 15 de septiembre de 2017

#VDLN - 61

“Son extraordinarias las mujeres que tienen el mar dentro.
Te sorprenden por las imprevistas tempestades de emociones,
pero cuando la furia de las olas se calma,
se vuelven dulces, silenciosas y acogedoras.
Viven de corrientes y de altas mareas,
alternando tiernas caricias a la fuerza de la pasión.
Tienen una personalidad calma pero al mismo tiempo decidida y con una voluntad que encanta.
Saben sorprenderte por las riquezas que puedes encontrar en sus profundidades.
Porque las mujeres que aman el mar son almas burrascosas y acogedoras,
en las cuales quisieras vivir para siempre.”
(Agostino Degas)





domingo, 10 de septiembre de 2017

Llegué a su casa y entré por el jardín, por la parte de atrás; estaba abierto. Ya había perdido la cuenta de cuántas veces le había dicho que debía cerrar con llave, que ya los tiempos habían cambiado. Pero era inútil discutir con él ciertas veces.

Hola... –le dije apoyándole una mano en la espalda. Encontré abierto como siempre.
Es que te estaba esperando... –sonrió y me besó en la frente. Acabo de preparar el té, ¿sin azúcar, no?
Sí, sin azúcar... –respondí mientras lo abrazaba por unos segundos, sabía que no era de muchas demostraciones, aunque yo no pudiese lamentarme. Voy a buscar las express.

Fui hasta el mueble donde él tenía su propia despensa, y volví con las galletitas para el té. Me senté a su lado, donde él había puesto mi taza, y miré el frasco de mermelada medio vacío ya. Lo miré, y no hacía falta más, otra cosa por la que era inútil pelear.

¿Me dirás qué te pasa o continuarás a soplar haciendo como que enfrías el té? –me preguntó sin siquiera mirarme.
Nada... –respondí haciendo girar la cucharita dentro la taza. Bueno... en realidad sí... no sé qué hacer con Pi, no sé qué decirle para hacerla razonar, se le ha metido en la cabeza estudiar algo que no creo la lleve a ningún lado, y eso que es muy inteligente pero terca, ufff como una mula...

Seguía diciéndole todo lo que venía acumulando en los últimos días, mientras él continuaba a untar una galletita después de otra, y sonreír.

La historia se repite... –dijo serenamente. Es que las manzanas no caen muy lejos del árbol.
No podés comparar, yo... –quise responderle enseguida.
Vos ahora lo ves con ojos de madre. –sentenció, interrumpiéndome y dejándome sin palabras.

Terminó su taza de té y tomó mi mano entre las suyas. Me sentía tan niña cuando lo hacía.

Escucha... –comenzó a decir. Hace unos años, recuerdo una jovencita; para mí la más bonita, aunque nunca se lo dije.

Hizo una pausa y mis ojos se llenaron de lágrimas.

Ella era muy inteligente... –pronunciaba mientras sonreía. Tanto cuanto era rebelde. Todavía la veo entrando por esa misma puerta cuando peleaba con su madre y escapaba de casa. Siempre le dije que ella sería capaz de llegar a donde se lo propusiera. La imaginé tantas veces arquitecta o abogada. Sin embargo, un día vino y me dijo que sería madre, cuando ella misma era aún una niña, y yo no supe qué decirle, sólo la abracé fuerte a mí. Pasaron los años y estuve a su lado a cada paso, apoyándola; pero ella nunca escuchó de mi boca lo orgulloso que yo estaba de ella...

Quedó en silencio, y vi en sus ojos ese amor infinito que sabía me tenía. Me acerqué a él, abrazándolo, su metro noventa me envolvió, haciendo de sus brazos un refugio como siempre. No necesitaba decir más, pero lo hizo.

No importa lo que haga tu hija, basta que lo que sea la haga feliz... –me dijo haciendo que lo mirara a los ojos. Vos me enseñaste eso. Y debes decirle lo orgullosa que estás de ella, tanto como yo lo estoy de vos.
Te amo nonno... –no pude decir más, y sabía que tampoco hacía falta.


En memoria
09/septiembre/1919 – Nonno – 10/marzo/1993

 (Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 32Piensa en alguien a quien echas de menos
y ya no está para recrear un relato cargado de emoción.)

viernes, 8 de septiembre de 2017

#VDLN - 60

"Según algunas leyendas,
el mar es la morada de todo aquello que hemos perdido,
de aquello que no hemos tenido,
de los deseos quebrados,
de los dolores,
de las lágrimas que hemos derramado..."
Osho


Para quien escribe, el mar es algo inexplicable, ese sentimiento profundo que todo lo abarca. Y, porque como dice otra canción:

"...♫ quiero estar en la playa cuando se han ido
los que tapan toda la arena con celofán ♫..."

...es que ahora que todos vuelven, yo me marcho.

Por esto es que las próximas entradas están todas programadas, no faltarán los relatos, y menos que menos dejaré de "dar la nota" los viernes... pero no creo poder responder a los comentarios, ni dejarles mis huellas en sus casas, aunque los leeré...

...y cuando ustedes vengan a esta playa, podrán encontrarme porque:



martes, 5 de septiembre de 2017

El club de los 5: Septiembre

Este mes vuelve...



  • Serie: "Sons of Anarchy"
Esta serie estadounidense, del autor Kurt Sutter, trata sobre un club de motociclistas cuyo nombre es el que da título a la serie. "Sons of Anarchy" está ambientada en la ciudad imaginaria de Charming, en California. Ellos esconden bajo la apariencia de un "club" lo que en realidad es una banda de delicuentes que se dedican al tráfico de armas. La historia principal comienza cuando "Jax" (Charlie Hunnam) encuentra un libro escrito por su padre, sus memorias, que había sido uno de los fundadores de dicho club. Estas memorias son la prueba que el club no había nacido con la idea de ser algo ilegal, y la lucha, interna y externa, que primero ha tenido el padre, y que ahora continuará a padecer el hijo. Más allá de lo que pueda parecer a simple vista, es una serie que toca temas profundos como la familia, la amistad, la confianza, el sufrimiento, y también, la muerte.

  • Libro: "Lazos de amor"
Un libro de Brian Weiss, médico psiquiatra estadoudinense que se ha hecho famoso por sus controvertidas creencias en la reencarnación, regresión de vidas pasadas, progresión en vidas futuras, y la supervivencia del alma humana después de la muerte. Seguramente es un tema con muchas opiniones ...y al final de cuentas, hay sólo una pregunta, ¿crees o no? ...si la respuesta es sí, te recomiendo leer este libro, este autor; te emocionarás.
"(...)
Él te toma de la mano por primera vez y la memoria de este toque trasciende el tiempo, y hace sobresaltar cada átomo de tu ser. Ella te mira a los ojos, y tú ves el alma gemela que te ha acompañado a través de los siglos. Te sientes revolver el estómago. Tienes la piel de gallina. Todo, fuera de esto, pierde importancia.
(...)"
  • Descubrimiento: Pinterest
Pinterest es un sitio donde compartir fotos, imágenes e, incluso, videos. Puedes crear "carpetas" en base a los temas que eliges, que son de tu interés. De ahí el nombre, que es la unión de dos términos ingleses: pin, colgar; e interest, interés. Yo hace ya algunos años que hice este "descubrimiento", y como todos, al inicio ha sido trágico... pues tenía tantas imágenes guardadas que ya ni sabía qué tenía y dónde... si no lo conocés, pues ya tardas!

  • Trailer: "Jumanji: Welcome to the jungle"
Recuerdo la primera, la original, con el excelente e inolvidable Robin Williams... por eso, porque me trae a la memoria tantas cosas, es que me dan ganas de ir a verla...


  • Cita:
"Mi victoria más grande fue aquella de ser capaz de convivir conmigo misma, de aceptar mis defectos. Estoy muy lejos del ser humano que quisiera ser; pero decidí que no estoy tan mal después de todo."(Audrey Hepburn)

Esto es todo, nos vemos el próximo mes!!!

viernes, 1 de septiembre de 2017

#VDLN - 59

Llega el viernes y este blog da la nota...


Hoy sin cita, y sin palabras de otros.
Hoy la canción fue elegida simplemente por su título; más allá que sea una de las bandas argentinas que más he admirado, es mi otro regalo a una mujer y persona estupenda que este mundo de letras me ha hecho el honor de conocer, LunaRoja... y que como ya he dicho, yo simplemente llamo Amiga.

Feliz cumpleaños Ale... ♥!!!




martes, 29 de agosto de 2017

Hubo un tiempo donde la tierra era habitada por criaturas mágicas y extraordinarias. Ella era una de éstas. Cuando caminaba sus pies parecían no tocar el suelo, y no por esas hermosas alas que algunos tenían la fortuna de apreciar, sino por la gracia de su ser. Una “piccola fata” que parecía danzar en su andar. Sus ojos tenían una luz especial, pero lo que seguramente iluminaba era su sonrisa... plena, sincera.

Es por esto que sus amigos no entendían qué era lo que la tenía tan confundida, y hasta por momentos, la entristecía.

Tú deberías hacer como yo, seguir tus impulsos... –decía el dragón mientras se recostaba apoyando la cabeza en sus patas delanteras. Al fin y al cabo, la vida es una sola y tenemos que disfrutarla.

¡Qué fácil lo haces! –sentenció el ogro con voz ronca, siempre tan correcto y moralista. Tú porque vives enamorado, amigo dragón, y eso no te deja pensar en nada más que en tus propios deseos; y si bien la vida es una sola, es mucho más que algo tan elemental y primitivo.

El hombre de hojalata los escuchaba en silencio, y observaba que ella no decía nada, su mirada se perdía en ese espectacular manto oscuro que era el cielo de noche.

Cara... hazle caso a este viejo y experimentado amigo, encuentra tu equilibrio... –le dijo sentándose junto a ella y alzando la vista al cielo.

No es tan sencillo... –respondió la pequeña hada con un hilo de voz.

Nadie dijo que lo fuera... –agregó el hombre de hojalata. Pero dime, ¿cuál es tu nombre?

Luna... –respondió ella, mirándolo sin entender a dónde quería llegar. ¿Pero qué tiene que ver eso?

Observa bien el cielo... allí está por quien te han dado el nombre... tan bella, tan única, tan especial... –explicaba su amigo.

Tan sola... –remarcó ella por lo bajo.

No, te equivocas... –dijo el hombre de hojalata. Mira a su alrededor. Mira cuantas estrellas tiene haciéndole compañía... ella nunca está sola, y tú tampoco...

Entonces, el dragón la miró y suspiró, como sólo los que están enamorados pueden hacerlo. El ogro alzó las cejas e hizo esa mueca que en él significaba complicidad. Y el hombre de hojalata tendió su mano, invitándola a bailar... y ella lo hizo.

Luna danzó y brilló, iluminándolo todo... y a todos.


(Yo he tenido la suerte de encontrar esta criatura extraordinaria
que muchos conocen como Luna
y que yo simplemente llamo Amiga)

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 20Combina estos tres personajes a modo de secundarios:
"el hombre de hojalata"; "un dragón enamorado" y "un ogro"
para hacer con ellos una narración fantástica.)

viernes, 25 de agosto de 2017

#VDLN - 58

"Bendito aquel que ha aprendido
a admirar pero no a envidiar;
a seguir pero no a imitar;
a halagar pero no a adular;
a guiar pero no a manipular."
(William Arthur Ward)

Muchos creen que porque te ven sonreír, todo (te) vaya bien.
Creen que porque no te pasas la vida lamentándote, no tienes o has tenido dificultades...
Y yo pienso siempre a esa frase de Kurt Cobain:
"Si mi sonrisa mostrara el fondo de mi alma,
mucha gente al verme sonreír,
lloraría conmigo."
¿Cómo se puede juzgar aquello que no se conoce... a quien no se conoce?

Mi madre siempre me ha enseñado que para que alguien juzgue mi andar debería caminar un tramo con mis zapatos... y sinceramente, a esta altura, creo que ni así deberían tomarse el derecho... yo no lo hago.





viernes, 18 de agosto de 2017

#VDLN - 57

"Cuando sufres, oblígate a recordar un momento alegre.
Una sola luciérnaga es el fin de la oscuridad."
(Alejandro Jodorowsky)


Hoy, más que nunca, no dejemos de ser luz...
no dejemos que ganen las sombras.

miércoles, 16 de agosto de 2017

He meditado sobre el tema, y he llegado a la conclusión que es la enésima muestra de la naturaleza humana. No nos damos cuenta, no valoramos aquello que tenemos, hasta que ya no es así.

Viene a mi mente esa canción:

...♫ ...sólo necesitas la luz cuando se está consumiendo,
sólo echas de menos el sol cuando comienza a nevar,
sólo sabes que la quieres cuando la dejas marchar...

...sólo sabes que has estado bien cuando te sientes de bajón,
sólo odias la carretera cuando echas de menos tu casa,
sólo sabes que la quieres cuando la dejas marchar... ♫...

E irremediablemente hemos dejado que se marchara.
Lo hemos hecho cuando no hemos dicho, cuando no hemos hecho. Cuando no hemos logrado masticar y tragar el orgullo. Cuando no hemos querido que vean nuestras lágrimas, que nos muestran frágiles, que nos hacen vulnerables. Cuando hemos dejado que ganara el miedo, y no han servido los “tal vez...” ni los “y si...”, tanto menos los “si sólo hubiese...”.

Y ya es tarde, hemos dejado que se marchara y no lo hemos intentado... no la detuvimos.

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 20Realiza un texto en el que no aparezca en ningún momentola letra "P".)

viernes, 11 de agosto de 2017

#VDLN - 56

"La gente piensa que la peor cosa sea perder a una persona a la cual se quiere.
Se equivoca.
La cosa peor es perderse a si mismo mientras se quiere demasiado a alguien,
olvidarse que también nosotros somos importantes."
(Fabio Volo)




lunes, 7 de agosto de 2017

Cerró su puerta, dió la vuelta y subió al auto. Se miró en el espejo retrovisor, se peinó el pelo con las manos y volvió a poner en marcha.

A veces me haces enfurecer, juro... –continuaba a decir Francesco. Pero te amo, por Dios si te amo, cucciola.

Su mano se deslizaba por la rodilla de Nadia, mientras conducía sin una destinación precisa. No tenía ni idea dónde ir ni qué hacer. Era tarde, ya eran algunas horas que había pasado la medianoche. Sin embargo, Francesco miraba a su novia, sentada a su lado y pensaba que estaba tan bella como siempre. El exagerado calor de estos días hacía que ella vistiera ligero, demasiado para el gusto de él.

De verdad no creo sea como dices tú, Nadia... –dijo Francesco en tanto que bajaba la ventanilla de su lado y encendía un cigarrillo. No son celos, ni yo te considero mi propiedad como tú dices. Pero soy más grande y con más experiencia, y sé cómo piensan las muchachos de tu edad. Seguro que ese amiguito tuyo creía poder decir así porque tú en cierta forma lo has permitido, le has dejado pensar que tenía alguna posibilidad contigo...

Ya se veían las primeras luces del día. Francesco no se había detenido en toda la noche, tampoco su temblor. Se rompió en llanto.

Te juro cucciola, te juro que nunca quise llegar a esto... –pronunciaba mientras las lágrimas corrían por su rostro. Pero te amo y no puedo soportar que me llames maníaco posesivo, que digas que soy un enfermo de celos, o que lo mío no es amor, sólo porque a veces alzo un poco la voz pero es que...

Francesco no podía más. Detuvo el auto frente a la comisaría, con Nadia a su lado. Mejor dicho, el cuerpo sin vida de ella. La había estrangulado horas antes, en un acto irracional y sin ningún tipo de justificación, menos en nombre del amor.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 50Escribe un relato inspirado en una noticia que hayas leído esta semana.
Ésta es la noticia -haz click si deseas leerla-.)

viernes, 4 de agosto de 2017

#VDLN - 55

"Aquella mujer que lloró,
aquella mujer con el alma rota,
supo de algún modo destructor,
que para levantarse hay que caer rompiéndose hasta los huesos.
Y que para vivir, hay que recomponerse, una y otra vez."
(Jarhat Pacheco)


sábado, 29 de julio de 2017

#VDLN - 54

"Si nuestra amistad depende de cosas como el espacio y el tiempo,
entonces, cuando por fin superemos el espacio y el tiempo,
habremos destruido nuestra propia hermandad.
Pero supera el espacio,
y nos quedará sólo un 'Aquí'.
Supera el tiempo, y nos quedará sólo un 'Ahora'.
Y entre el Aquí y el Ahora,
¿no crees que podremos volver a vernos un par de veces?"
(Richard Bach)

Hace 34 años la vida me hizo un regalo maravilloso,
puso una Leona en mi camino.
Tan distintas y a la vez tan iguales.
Compañera primero,
amiga luego...
Hoy parte vital.
Hermana.

Feliz cumpleaños Nat...
En donde estés, estoy.
En donde estoy, estás.
Te amo.


jueves, 27 de julio de 2017

El trabajo de Walter siempre lo había llevado a los lugares más exóticos del planeta. Y, aunque ya eran unos cuantos años que se encontraba estable en su ciudad natal, otra vez debería marcharse al otro lado del océano. La multinacional para la que trabajaba esta vez lo enviaba a construir viviendas familiares cerca de la frontera entre Kenia y Tanzania.

Nunca antes había estado en África, y a pesar de lo mucho que había leído, el espectáculo que se presentaba delante de sus ojos escapaba a cualquier descripción él pudiese hacer.

El trabajo que debía llevar a cabo no era sencillo. No sólo por el clima, al cual no estaba absolutamente acostumbrado, sino porque parte de las tierras donde debía construir eran vírgenes y sin dueño. O al menos, su dueño no era un hombre, como le explicó el viejo sabio de la tribu de la zona. Eran tierras de leones desde hacía generaciones, y ambos convivían en armonía, siempre y cuando ninguno atravesara los límites que correspondían al otro.

A pesar de tener todos los medios a disposición, Walter no deseaba atacar a la manada bajo ningún concepto. Había conocido, si así podía decirse, al jefe de ella, un león adulto, de porte firme y mirada serena; seguro en sus pasos, como si supiera desde el inicio quién tenía delante. Walter lo respetaba, tanto o más que a muchos otros “jefes” hubiese conocido antes. Pero la compañía no entendía –ni le importaban- estas cosas, y sin que Walter lo supiera, contrataron cazadores furtivos, asesinos, para deshacerse de todos y cada uno de los leones.

Días más tarde, Enam, uno de los niños más pequeños de la tribu vecina, apareció corriendo donde alojaba Walter, y con lágrimas en los ojos, le contó que los hombres blancos matarían a los leones. Walter se dejó invadir por la rabia y la desesperación, subió a su jeep y salió rumbo a las tierras en cuestión, sin percatarse de la tempestad que se alzaba al horizonte. Su pie presionaba tanto sobre el acelerador que el vehículo parecía volar. El viento comenzó a ser muy fuerte, tanto que formaba una cortina de tierra por delante que le impedía ver por dónde iba. Fue por eso que no pudo evitar lo que sucedió, sólo sintió la tierra cediendo bajo las ruedas del jeep y todo se apagó.

Despertó al rato, cuando escuchó el sonido del agua contra el vidrio del jeep. Primero no sabía dónde estaba, ni qué había sucedido, luego comenzó a entender. Los cazadores habían excavado un pozo, una trampa, y habían cubierto todo con maderas y tierra, para atrapar y matar más fácilmente a los leones. Con lo que ellos no contaban era con que Walter saliera en medio a un temporal en su búsqueda, y ahora se encontraba allí, con el jeep encallado en el fondo del pozo y él malherido por el accidente. Trató de desabrochar el cinturón de seguridad, pero no pudo, se había trabado en el accidente. La lluvia comenzaba a ser cada vez más fuerte, y nadie sabía dónde había ido, por ende, mucho menos de su suerte. Comprendió que en poco tiempo el pozo se llenaría de agua y él moriría ahogado, y ¿por qué?, por salvar a un león y su manada. Un león que seguramente no sabía ni siquiera de su existencia. Pensaba a esto y sonreía irónicamente de su destino, cuando escuchó un rumor por sobre su cabeza. La sacó por el costado para ver de qué se trataba y pedir ayuda, cuando lo vió. Allí estaba el león observándolo. Walter no supo qué hacer, el miedo lo hacía burlarse de sí mismo.

“Bien, parece que hoy es tu último día muchacho... o ahogado, o comido por un león... vaya posibilidades, y sólo te queda elegir... perdido por perdido...” Eso pensaba cuando comenzó a gritar.

Eyy... eyyy... –gritaba mientras sacaba una y otra vez la cabeza mirando hacia arriba, donde estaba el león. Ayúdame... sé que me entiendes... sálvame de morir ahogado...

Vió desaparecer la dorada melena del borde del pozo, y no pudo contener las lágrimas pensando al final. Dejó caer la cabeza y no se preocupó por llorar desconsoladamente. Hasta que el fuerte ruido de un tronco cayendo dentro el pozo, justo al lado del jeep, lo hizo detenerse y salir de esa angustía que empezaba a embargarlo. Volvió a sacar la cabeza y vió al león descender lentamente por el tronco, midiendo sus pasos, como asegurándose que tal resistiera al peso de su cuerpo. Walter no sabía si sentir alivio o terror. Los minutos siguientes parecieron siglos. Vió aparecer por su lado la enorme cabeza del león, estaba tan cerca que su aliento le humedecía la cara, y rogó porque nada malo sucediera. Con una presición quirúrgica, y como si supiera, sus dientes se clavaron en el cinturón de seguridad, desgarrándolo, de modo que Walter quedó libre de salir del jeep. Por un instante se miraron a los ojos y cualquiera hubiese jurado que se entendieron. Walter se sujetó al león que comenzó a hacer marcha atrás para salir del pozo, tan lentamente como había bajado. Cuando llegaron arriba y se pusieron a salvo, la lluvia que hasta ese momento caía torrencialmente, se detuvo, abriéndose el cielo y dejando que los rayos del sol iluminaran a los dos. Sin pensarlo, Walter abrazó al león, le había salvado la vida.

Desde ese día, Walter no se detuvo hasta conseguir adquirir la propiedad de esas tierras, en las cuales creó una reserva natural. Él nunca más dejó el África, allí se casó y formó su familia. Y cuando ya viejo le preguntaron por la amistad, respondió:

“En un instante él me enseñó lo que es el respeto y la lealtad. Él me salvó la vida, en todo sentido. Él, un león, fue mi mejor amigo.”

Todos deberían tener un León como amigo,
yo tengo la suerte de contar con algunos,
y uno de ellos hoy cumple años, por lo cual le quiero dedicar este relato...
para vos Dulce en tu día!


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 50Escribe un relato sobre la amistad entre un hombre y un animal.)

domingo, 23 de julio de 2017

Aunque resulte difícil de creer, hay veces que no encuentro las palabras para expresarme, para decir lo que pasa por mi mente, por mi corazón, por (mi) Alma... delante a ciertos detalles, a gestos tan grandes en significado y llenos de tanto sincero afecto, quedo emocionada y en silencio... tal vez porque lo único que me sale es "gracias" y me resulta tan simple y chiquita esa sola palabra... prefiero un abrazo, de esos fuertes, de esos que hacen que los latidos se unan y formen uno solo.

Gracias Ale...
gracias por aparecer en mi camino;
gracias por elegir recorrerlo conmigo;
gracias por el día a día;
gracias por esta amistad que ha nacido y crece momento a momento;
gracias por lo que creo, espero y estoy segura que vendrá...


(Quito los comentarios porque preferiría que las palabras, los cumplidos, y todo, fueran para Ella, para Ale, mi querida LunaRoja... por eso te invito a su espacio, si aún no lo conoces -¿cómo que todavía no lo conoces?!!- y que me veas a través de sus ojos... gracias a vos también por ello.)


viernes, 21 de julio de 2017

#VDLN - 53

¡¡¡FELIZ DÍA DEL AMIGO!!!


El 20 de julio en Argentina se celebra la amistad. ¿Por qué en esta fecha en particular? Porque por allá, por el 20 de julio de 1969 un argentino, Enrique Ernesto Febbraro, odontólogo, profesor de filosofía e historia y músico, viendo el aterrizaje de la nave Apolo XI en la Luna, mientras el astronauta Neil Amstrong caminaba por allí, dando un "pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad"; se sentó a escribir desde Lomas de Zamora, donde residía, mil cartas a cien países. “Viví el alunizaje del módulo como un gesto de amistad de la humanidad hacia el Universo y al mismo tiempo me dije que un pueblo de amigos sería una nación imbatible. ¡Ya está, el 20 de julio es el día elegido!”, les explicó a sus destinatarios. Y, desde ese momento, Argentina, como algunos otros países al mundo festejan el "Día del Amigo"...




...aunque vos y yo sabemos que no hace falta "un" día especial para eso!



lunes, 17 de julio de 2017

8:00am. El teléfono sonaba y la voz en la secretaría telefónica empezaba a hablar.

Buenos días Roxana. Hoy es jueves 13 de julio de 2017. Estás en tu habitación, en nuestra casa de Mercedes. En unos minutos entrará Clotilde con tu desayuno. Abre el armario que se encuentra a tu derecha y vístete. Si deseas salir al jardín, advierte a la misma Clotilde que sabrá cómo hacer, y abrígate, que hoy hace mucho frío. Si quieres llamarme, lo mismo, dirígete a Clotilde... Soy Mariana y estoy ya en el trabajo...

Roxana se levantó de la cama, se miró al espejo y no se reconoció. El reflejo de esa mujer grande no podía ser ella. Como no reconoció la voz de Mariana, ella sólo era un niña.

Buenos días, señora. –saludó una mujer mientras abría la puerta de su cuarto. ¿Cómo se encuentra hoy?
Buenos días... Clotilde, ¿no? –respondió sin estar muy segura pero confiándose en el mensaje oído poco antes. Bien... me siento muy bien.

Las dos mujeres conversaban animadamente, poniéndose de acuerdo para el después. Mientras, la mirada de Mariana se perdía en la ciudad. Sentada en su oficina, frente al enorme ventanal del último piso de ese importante edificio, meditaba sobre lo ocurrido ese año. Finalmente había logrado ser una asociada de aquel reconocido estudio jurídico. Eso y la conspícua herencia recibida tras la muerte de su abuela, fue lo que le permitió reducir la condena de Roxana y quitarla del psiquiátrico donde estaba cumpliéndola. Habían pasado veinticinco años, y muchísimas horas de terapia psicológica, desde la tragedia que las había separado. Los médicos le habían dicho que el caso de Roxana era singular. No se trataba de Alzheimer ni demencia senil, parecía como si simplemente hubiese decidido olvidar esos últimos veinticinco años de su vida. Pero ella no. Mariana no había olvidado nada. Era una niña cuando había aprendido a callar; a hacer de cuenta que nada al afuera de su habitación, existía. Bastaba una mirada de Roxana, sólo quince años más grande, para que Mariana se refugiara allí. Así había crecido, bajo el ala protectora de ella. Así hasta el día que se convirtió en señorita con sólo doce años, y Roxana la protegió por última vez. Pese a todo el tiempo que había pasado, Mariana aún despertaba sudando en mitad de la noche; aún temblaba como una hoja cuando oía ciertos llantos, ahogados; aún no había logrado olvidar la imagen de “Papá” muerto en ese lago de sangre y a Roxana repitiendo como en trance “a ella no... no a mi niña...”. En cierto modo envidiaba a Roxana, había logrado cancelar todo de su memoria. Pero ella no, e igual se lo debía; por bien dos veces le debía la vida.

8:00am. El teléfono sonaba y la voz en la secretaría telefónica empezaba a hablar.

Buenos días Roxana. Hoy es viernes 14 de julio de 2017. Estás en tu habitación, en nuestra casa de Mercedes. En unos minutos entrará Clotilde con tu desayuno. Hoy llueve, por lo que puedes aprovechar a quedarte en la cama un poco más. Soy Mariana y ya estoy en el trabajo...”, por un instante se hizo silencio y lo único que se escuchó perfectamente es como del otro lado, desde donde antes provenía la voz, tragaban saliva. “...te amo mamá, nos vemos esta noche.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 7Da voz a los recuerdos y ofrece una solución en forma de historia
para un personaje que pierde la memoria cada día.)


viernes, 14 de julio de 2017

#VDLN - 52

"La vida no te está esperando en ninguna parte,
te está sucediendo.
No se encuentra en el futuro
como una meta que has de alcanzar,
está aquí y ahora,
en este mismo momento,
en tu respirar,
en la circulación de tu sangre,
en el latir de tu corazón.
Cualquier cosa que seas,
es tu vida
y si te pones a buscar significados en otra parte,
te la perderás."
(Osho)


miércoles, 12 de julio de 2017

Hubo un tiempo, donde él se sentía lleno de vida, con una constante curiosidad por todo lo que lo rodeaba. Viajaba alrededor del mundo y las páginas de su vida estaban llenas de aventuras. Pero eso había pasado; y ahora, hasta los viajes se habían convertido en una aburrida monotonía. Sus días parecían una continuación de hojas en blanco, no había nada que lo hiciera sentir satisfecho. Nada que lograra hacerlo sentir pleno como un tiempo. Se sentía un personaje más. Uno de los de esas historias que tanto le gustaba contar en sus noches de insomnio. Esas historias con las que había seducido a un sinfín de mujeres; con las que, en cierto modo, había vivido.

Así se sentía cuando ella entró en su vida. Sin embargo no pudo resistirse a presentarse como ese personaje, ese trotamundos, ese papel que tan bien conocía y que sabía infalible. Pero ella lo sorprendió... pudo ver más allá. Ella lograba leerlo entre líneas, sentía aquello que él trataba, en vano, de ocultar. Poco a poco descubrió que con ella no era necesario llevar máscaras. Reía de sus faltas y lograba siempre corregir cada cosa con una sonrisa suya. El entusiasmo de ella lo contagiaba, le donaba las ganas de hacer cosas nuevas... ¿y por qué no?

Él estaba cansado de fantasiosas aventuras. Ella sólo deseaba escribir historias verdaderas.
Él, un viejo cuaderno de viaje. Ella, su nueva pluma.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 11Inventa un cuento con dos objetos a los que dotas de vida.)