sábado, 9 de diciembre de 2017

Había llegado el día. Se levantó esa mañana y se dispuso a limpiar y ordenar todo el salón. Cuando todo estuvo listo, con paso tranquilo y tarareando una canción, fue hasta la habitación que usaba como desván. Tomó una a una las cajas donde guardaba sus ‘tesoros’, y se dejó embargar por los recuerdos. Disfrutaba recordando esas historias sin tiempo, esas que había escuchado tantas y tantas veces.

Abrió las cajas y comenzó con el ritual. Mientras separaba cada uno de esos objetos, los que había coleccionado durante esos años, le gustaba hacer como una crónica de sus días pasados. Y así pensaba en él, en uno de sus héroes favoritos, rememorando el tiempo en el cual bastaba poco para ser feliz.

Él le había enseñado el verdadero valor de esas fechas. La magia que envolvía cada instante. El cuidado de cada cosa. Es por eso que ella, todos los años en ese día, preparaba cada pequeño detalle. Porque ya no era sólo por ella.

Entonces, cerró los ojos y sonrió, porque ahora era el momento de pasar el legado.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 28Escoge tus tres libros favoritos y
utiliza la primera palabra de cada título para hacer un relato en el que las integres.)

[Los libros son: "Historias de Cronopios y Famas", Julio Cortázar
"Crónica de una muerte anunciada", Gabriel García Márquez
"Sobre héroes y tumbas", Ernesto Sábato]

12 comentarios:

  1. Gracias por este relato-cuento, es muy bueno... y bonito. Un abrazo

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    1. No tanto como vos, Ester... de verdad.

      Besotes!

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  2. Qué lindo! Además muy bien integradas las tres palabras! luego de leerlo por primera vez, lo releí buscándolas!
    Besote

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    1. Si no las has notado a simple lectura, es bueno, signo de que están bien integradas... creo.

      Super besotes, Ale!

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  3. Lo que un día heredamos y no hablo de algo material... tarde o temprano lo dejamos como legado.
    Tierno y precioso, mi querida Alma.

    Mil besitos para tu noche.

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    1. Exactamente así, mi querida Auro... y es la mejor herencia que podemos dejar.

      Besotes infinitos.

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  4. Creo que todos nos podemos sentir identificados con este relato... Por mi parte ha sido el detalle de rememorar a través de recuerdos en una caja. Yo también guardo esos pequeños tesoros y pienso igual... "Qué poco necesitaba para ser feliz y ni siquiera lo sabía". Todos tenemos una crónica, un héroe y, por supuesto, una historia.

    Muy bonito Alma. Un besazo :)

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    1. ¿Sabes Nana? ...por muchos años he guardado cartas, pequeños tesoros, fotos speciales -más habiéndome mudado al otro lado del charco- pero de él, de mi héroe en este caso, la mayor parte de mis recuerdos, los llevo en el ♥... y sé que me bastaba poco para ser feliz, me bastaba él.

      Besotes a montones!!

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  5. Ojalá siempre existiera esa posibilidad, de legar lo que nos ha motivado en la vida, de poder dejar lo que ha sido importante. Otro buen relato aún en su brevedad.

    Besos dulces Alma.

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    1. Yo creo que siempre podemos hacerlo, y que de hecho lo hacemos aunque no lo sepamos.

      Besos grandes como el mar, Dulce.

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  6. Buenas tardes, Alma:
    Gran relato el que nos regalas: grácil en su ritmo y sugerente en su escritura.
    No he leído a Sábato, y no recuerdo el arranque de los de Cortázar y G. Márquez, pero tu cuento es de por sí tan fértil para la imaginación como un libro extenso y detallado.
    Un abrazo, Alma.

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    1. Buenas noches, Nino... primero que todo, mil y más disculpas, hubiese debido pasar por tu casa a felicitarte por tu último libro, el que terminé hace unas semanas y el cual ha sido, como siempre, un placer leer.
      Y luego, agradecerte porque siempre tienes palabras bonitas para mis escritos... que dan ganas de seguir en este camino.

      Besotes!

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