Mostrando las entradas con la etiqueta sorpresa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta sorpresa. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de junio de 2018

¿Qué hay en la caja? –preguntó él, disimulando la curiosidad que había logrado despertarle.
Mmmmm... –respondió ella, mirándolo de esa manera tan pícara que a él tanto le gustaba. Si te lo digo, ¿qué sorpresa sería? ...mejor ábrela.

Él caminó lento hacia la mesa donde estaba la caja. No apartaba los ojos de ella, que le sonreía mordiéndose el labio. Casi dejaba de lado su curiosidad, dándole paso a su lujuría, lo que hubiese en la caja estaría allí también luego. Sin embargo, algo le decía que era mejor hacer como ella le había dicho.

La abrió levantando la tapa y frunció las cejas. Dentro había otra caja más pequeña, sujeta de forma muy particular con unas cintas de seda negra. Sobre ésta una pequeña tarjeta escrita a mano; reconoció la caligrafía de ella.

“Tú has sido el maestro, ahora es tiempo de comprobar si la alumna ha aprendido.” –leyó él a media voz... y sonrió.

Le llevó unos minutos, pero deshizo uno a uno los nudos que ella tan bien había realizado alrededor de esta caja. Cuando finalmente la abrió, alzó una ceja al ver que otra caja lo esperaba. Esta vez en madera, con una pequeña cerradura, y otra tarjeta por encima.

Tiene ganas de jugar la nena... –dijo él antes de leer nuevamente lo que ella había escrito. “Para llegar a tu regalo deberás buscar en tu mejor escondite...”

Sin dudarlo un instante, se acercó a ella con paso seguro y levantó su falda, metiendo una mano por entre sus bragas. Ella retuvo la respiración; y, cuando él encontró la pequeña llave, la quitó lentamente, pasando su dedo corazón por sus húmedos pliegues, y ella ahogó un gemido.

Volvió sobre sus pasos, y abrió el cofre de madera. Sonrió satisfecho al mirar en su interior; lo emocionaba que lo conociera de esa forma. Fue hacia ella otra vez, sentándose delante y sujetándola. Deseaba sentir su calor, su piel, su esencia, su alma. Porque lo de ellos era más fuerte que cualquier otra cosa. Porque ellos eran cómplices.

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 21: Te damos una frase como punto de partida, y lo demás lo añades tú:
"¿Qué hay en la caja?".)

viernes, 8 de diciembre de 2017

#VDLN - 73

"El problema de las personas orgullosas es
que no dicen aquello que sienten por miedo a sufrir.
Se guardan todo dentro y sufren lo mismo, obviamente.
Las personas orgullosas deben ser tomadas por sorpresa y abrazadas."
(R. Daniels)


Si quieres, déjame aquí tu huella...

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *