Primero era un día como cualquier otro; rutinario, monótomo, hasta podría decirse, casi aburrido.
Caminaban por las mismas calles, con el constante ruido, el murmullo de siempre.
Luego el caos, el desasosiego... que ensordecía, golpeaba, aplastaba.
Mientras el tiempo seguía adelante irremediablemente, a pesar del hecho, de lo ocurrido.
Y, sin embargo, todo había cambiado. Ya nada, ni nadie volvería a ser el mismo.
Luego el caos, el desasosiego... que ensordecía, golpeaba, aplastaba.
Mientras el tiempo seguía adelante irremediablemente, a pesar del hecho, de lo ocurrido.
Y, sin embargo, todo había cambiado. Ya nada, ni nadie volvería a ser el mismo.
(Este microrelato pertenece a “Reto: 5 líneas” propuesto por Adella Brac.
Las palabras para el mes de Septiembre: primero, mientras, hecho.)
