Estaba en medio de una
tormenta. Así se sentía, un ser perdido y a la deriva. Porque no importaba si afuera
resplandecía el sol, la lluvia se le había desatado dentro. Ya no comandaba
sobre su propia nave, sobre su vida. Sentía que el timón de ésta giraba sin
control. Como si sus pasos fueran dados en la arena, donde el
viento borraba sus huellas sin más y donde siempre parecía deber recomenzar.
Entonces la conoció.
Le bastó cruzar con
ella algunas palabras para sentir que la calma invadía su alma. Hasta podría
jurar que se conocían de otra vida. Ella no le daba soluciones mágicas,
simplemente escuchaba; hacía que viera las situaciones desde otra perspectiva,
y estaba. Porque aunque nunca sus manos se hubiesen tocado, ella le había
enseñado a ser presencia más allá de cualquier distancia.
Por ello, cada vez que las fuerzas le faltaban; cuando se llenaba de dudas; cuando sólo sentía el gris de los días... alzaba los ojos al cielo. Porque era éste, el cielo, que en todo su azul le mostraba su rostro; la luz de las mañanas era como su sonrisa; los atardeceres llevaban la paz de su mirada, y el soplar del viento le traía el calor de su voz.
Por ello, cada vez que las fuerzas le faltaban; cuando se llenaba de dudas; cuando sólo sentía el gris de los días... alzaba los ojos al cielo. Porque era éste, el cielo, que en todo su azul le mostraba su rostro; la luz de las mañanas era como su sonrisa; los atardeceres llevaban la paz de su mirada, y el soplar del viento le traía el calor de su voz.
(Este relato pertenece a los "Relatos Jueveros"
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)
Hoy es un día especial,
aunque sé
que ella dirá que es uno como cualquier otro,
y si algo he
aprendido, es que tiene razón... jajajajajajaja!
Pero igual hoy es un
día especial, sí,
como lo fue
ayer y como espero lo sea mañana;
como lo son
todos desde hace casi cinco años...
...entonces,
como todos los días la saludaré:
Buongiorno
Principessa...
pero hoy no puedo dejar de agregar
Feliz Cumpleaños Mag!!!

