Encendió un cigarrillo y salió al balcón. Fumaba observando la
ciudad fluir. Allí abajo el mundo seguía su ritmo, mientras a él se le detenía. Había dado todo por sentado. Muchas cosas las creyó
descontadas, obvias, hasta banales. Creyó que tendría tiempo. Tiempo para
hacer, tiempo para decir. Pero no. No lo tuvo, no lo
encontró, no se lo hizo. Y ahora todo esto era el menor de sus problemas. Ahora
debía encontrar el valor de seguir adelante. Esta vez, solo.
(Este microrelato pertenece a “Reto: 5 líneas” propuesto por Adella Brac.
Las palabras para el mes de Julio: balcón, sentado, menor.)
