jueves, 6 de octubre de 2016

Fui al aeropuerto y compré un pasaje en el primer vuelo que había. Retorno abierto, no sabía cuando lo haría; y en esos momentos no sabía qué era mejor, si antes o después.

Luego de las dieciseis horas más largas de mi vida allí estaba, de vuelta a casa. Aunque si vistas las circunstancias hubiese elegido cualquier otra cosa. Ella me esperaba, infaltable. Me fundí en su abrazo. Me hizo mirarla a los ojos.

Está estable... –no necesitó le hiciera preguntas, mis lágrimas eran las pruebas evidentes de todos mis miedos.

En los cuarenta minutos que nos separaban de la clínica, casi no pronuncié palabra. Me dedicaba a contemplar una ciudad que amaba y que en ese momento sentía ajena.

Entré, pero permanecí en la sala de espera. No podía entrar a verlo. Entonces salió él, mi otro pilar, junto con el médico.

Doctor... –y no sabía por dónde empezar a preguntar. ¿Puedo verlo sin que esto pueda ser peor aún?
Tranquilícese... Él está en coma; y lamentablemente, como le decía a su hermano, ya no podemos hacer más nada... –y su mirada parecía ya pedir disculpas. Todo lo que estaba en nuestras manos, fue hecho.
¿Entonces? –como si esperase un milagro en el que no creía.
Quiero decir... –y su voz era una mano que viene en consuelo. Que si la sintiera y eso le provocase a su padre un colapso, no sería por su “culpa”, sino porque su físico ha terminado por ceder.

Nadie lo advirtió, pero la tierra tembló fuertemente.

Finalmente entré en su habitación. Lo acaricié. Me acerqué a su oído...

Acá estoy, ya llegué. Pero ni se te ocurra irte a ningún lado, porque no voy a poder seguirte. Si creyera en Dios le iría a pedir el favor, pero sabés que confío en vos más que en él o ningún otro... por eso te lo pido, aún no, no estoy lista.” No pude más y me fui, necesitaba aire.

Horas después el doctor nos buscaba nuevamente.

No podemos explicarlo... –y por unos segundos temí haber leído mal la expresión de su cara. Pero su padre está mejorando, su cuerpo está reaccionando favorablemente. Lento, pero los signos son positivos.

Pasaron nueve años... y espero sean muchos más, porque para esa partida nunca estaré preparada.




(Estas letras pertenecen a los "Relatos Jueveros" y esta semana la convocatoria
fue hecha por Juan Carlos desde su blog "¿Y qué te cuento?".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)



40 comentarios:

  1. Un buen relato, muy bueno. nos cuesta prepararnos para la despedida. Un abrazo

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    1. Hay partidas que por más que sepamos sean inevitables jamás estaremos preparados.

      Un beso enorme Ester.

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  2. Taña, lo que hubiera dado yo hace 8 porque ese milagro, o lo que fuere, siguiera junto a mi hoy. Me conmovió hasta no se donde, es bello y duro a la vez. Gracias.
    Besotes genia!

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    1. Y yo no sé ni qué decirte… vos sabés, así que te doy un abrazo fuerte fuerte.

      Besotes flaco.

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  3. Te he leído con el corazón en un puño, conteniendo la respiración y esa lágrima rebelde que quiere huir... Te he leído y se me oprime el pecho ante ese dolor... Pero mi suspiro se ha liberado al llegar al final... Y me alegro de ese final. Mucho.
    Pese a los siglos de los siglos, el ser humano no está preparado para la pérdida humana y nunca lo estará, aunque sea ley de vida en algunos casos.

    Mil besitos, Alma preciosa.

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    1. Así es Auro, jamás estaremos preparados …yo sé que cuando suceda una parte de (mi) Alma se irá con él.

      Besotes preciosa.

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  4. Para partidas como esa, aún cuando uno sabe llegarán en algún momento, nunca se está preparado, para otras, donde no existe esa fortuna que relatas, te vas haciendo a la idea nada más.

    Besos dulces Alma y dulce fin de semana.

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    1. Lo sé Dulce, es así como decís… la vida.

      Besos grandes y salados como el mar.

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  5. A veces suceden esos milagros. Nunca se está preparado, la verdad es que no nos preparan para la muerte, viene y ya está.
    Un abrazo

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    1. Y es que, tal vez, lo maravilloso de la vida sea propio eso, no estar preparados para nada…

      Besos.

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  6. Has puesto el alma, (nunca mejor dicho) en este relato, tanto que me parece hasta real.
    Nadie está preparado para la vida, aunque deberíamos todos estar preparados para la muerte.
    Un beso.

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    1. Creo que siempre es difícil "dejar ir", sea de la forma que sea…

      Un beso grande Juan.

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  7. Mi querida, Alma… Tras coger aire y secar mis lágrimas, quiero decirte que sé de ese momento, sólo que el desenlace no fue el mismo… Sufrí esa pérdida… Pude sostener entre mis manos la suya… Y rogué para que no se fuera… Aún quedaba tanto por vivir, por compartir con él… Aún quedaban tantos abrazos, tantos te quiero…
    A veces siento que aun cuando ya no está, sigue estando… Que no lo he perdido, que vive en mí, y así será siempre…

    La vida nos enseña a vivir, pero no a morir…

    Un abrazo con todo mi cariño ♥

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    1. Gin… primero te abrazo fuerte… y luego te digo, que yo estoy segura que quienes amamos siempre "están" con nosotros, simplemente porque hacen parte de nuestra propia alma…

      Besotes enormes y gracias siempre corazón…

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  8. Nunca estamos preparados para la pérdida de un ser querido Alma.

    Besos.

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  9. Caramba, Alma, me has puesto la piel de gallina, cuánta emoción trasmite tu relato.
    Genial lo del temblor de tierra.
    Y como tengo la impresión de que cuentas algo real, me alegro del desenlace y me uno a tu deseo, que pasen muchos.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Juan Carlos… por todo, por la propuesta de esta semana y por el abrazo.

      Un beso.

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  10. Es que nunca está dicha la última palabra en estos casos en que se entra en coma, a veces los médicos hacen todo lo que está a su alcance, pero el amor de los familiares y seres queridos produce milagros. Emotivo relato. Me encantó.
    Un beso.

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    1. Dicen que la esperanza es la última a morir y cuando uno ama así no puede dejar de esperar!

      Besos grandes Sindel.

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  11. El milagro del amor que tiene un padre por sus hijos, lo puede todo.

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    1. Es así que elijo pensarlo, porque así siempre lo he sentido y siento.

      Un beso.

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  12. Y es que esas palabras que parece que no son escuchadas obran como verdareros milagros....Besos.

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    1. Y ojalá siempre bastaran…

      Un besote Molí.

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  13. Conmovedor relato que nós habla del ente poder sanador de la fe y el amor. Muy bello y emotivo. Un 😘

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    1. Gracias Mónica… soy de las que cree que el Amor es la fuerza más grande que exista…

      Un beso.

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  14. Estremecedor Relato amiga Alma, Una historia casi creible,pero que si se dá ocurre en muy pocas ocasiones.
    Que disfrutes del fin de semana.

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    1. Lo disfruto Montserrat, porque fue la enésima demostración que hay que vivir plenamente y no dejar pasar ninguna oportunidad, ni de decir un "te quiero" ni de tener gestos…

      Besos.

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  15. Has conseguido transmitir esa angustia ante lo que parece inevitable pero que se transforma en una especie de milagro imposible de explicar.
    Un abrazo

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    1. Creo que en ciertas ocasiones no hay que buscar explicaciones, simplemente sentir …y vivir.

      Un beso Charo.

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  16. Como disfrute leer de tu narración. Lograstes atraparme con angustia en ese hospital a través de tus letras. El poder del amor es infinito, y la energía positiva de nuestro cuerpo hace milagros.
    Beso

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    1. Así lo creo yo también Yessy… el Amor verdadero tiene una fuerza infinita.

      Un beso.

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  17. Solo necesitaba el amor para tomar esa bocanada de aire que le diera el impulso que le faltaba. Ganas de vivir tenía, solo le faltaba eso, el último empujón y seguir latiendo con fuerza.
    Los milagros existen.

    Besos enormes.

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    1. Tú sabes que creo plenamente que las almas están conectadas a un nivel tal vez incomprensible a la razón, pero que el corazón siente…

      Besos infinitos hermosa.

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  18. Siento que tu relato es real, por eso me ha emocionado mucho. Me alegro profundamente. Lamento que en circunstancias similares, mi invocación a su fuerza, juventud y ganas de vivir, no surtiera los mismos efectos aunque los médicos cumpliendo con su labor hicieron todo lo posible.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Pepe... sólo te dejo un abrazo fuerte fuerte y muy sincero... porque en ciertos casos, las palabras sobran.

      Un beso.

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  19. me cuesta trabajo comentar..yo estuve con mi padre a su lado en la cama de un hospital, esperando que mejorara para hacerle un trasplante..pero nunca mejoro..
    entenderas porque lloro ahora...bss

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    1. Te entiendo muchísimo, más de lo que puedas imaginar... por tus letras, por tus lágrimas, y por las emociones propias y de otros, es que dudé tanto en participar y escribir este relato...

      Te envío un abrazo enorme y muy sincero.

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  20. Tal vez nadie esté preparado nunca para esas despedidas.

    Esas palabras fueron oportunas para revertir lo que los médicos creían que no se podía revertir. Un error para agradecer, el doctor debió sentirse muy satisfecho, como sorprendido.
    Cuanta emoción pusiste en este texto, bien escrito.
    Un especial abrazo.

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    1. Tal vez Demi... quiero creer que nadie lo está.

      Gracias paisano por tus siempre lindas huellas... un besote especial.

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