En este
minuto exacto, cumplo mis 40 vueltas alrededor del sol...
Tantas
cosas vividas...
tantas
experiencias...
tantas
caídas y heridas...
¿Arrepentimientos?
Ninguno...
cada paso
dado, cada lágrima versada, cada sonrisa plena,
me ha
traído donde estoy hoy,
a este
minuto, a este sitio...
Todo... lo
bueno y lo malo,
ha hecho
quien soy.
Aprendí
que la vida es un momento;
que todo
puede cambiar en un instante;
que hay
errores que descubres son lo mejor que hubiese podido sucederte;
que hay
males que no son condenas de muerte;
que los
lazos de sangre no unen sino hay amor y respeto;
que tu
hogar no son unos muros sino quienes amas;
que la
distancia no se expresa en kilómetros sino en indiferencia;
que los
amigos verdaderos nunca te abandonan porque son parte de ti;
que todo
tiene un porqué aunque no sepamos explicarlo;
que lo
importante no es no equivocarse sino reconocerlo;
que pedir
disculpas no cuesta nada pero vale mucho;
que las
comparaciones son inútiles porque siempre hay mejores y peores;
y que
siempre, siempre hay un motivo por el cual decir “gracias”...
y sonreir.
Y así hago
hoy...
Sonrío y
festejo...
festejo
estos 40 años, cada uno de sus días;
cada sentir,
cada pulso, cada latido;
festejo
con todos los que han sido y son parte de (mi) Alma;
por eso,
toma una porción de torta,
toma una porción de torta,
alza tu
copa,
pide un
deseo junto conmigo
y regálame
tu mejor sonrisa...
...yo te digo “gracias por estar” con mi beso!
(En esta hora
precisa, 20:50 -hora argentina- de un 20/abril, nacía esta alma porteña,
pero no estuve
inspirada y les pido disculpas con un beso y porción extra de torta...
y a los demás los invito
igualmente a hacer click en los links de arriba para leer a los que sí lo hicieron!!)
