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viernes, 8 de septiembre de 2017

#VDLN - 60

"Según algunas leyendas,
el mar es la morada de todo aquello que hemos perdido,
de aquello que no hemos tenido,
de los deseos quebrados,
de los dolores,
de las lágrimas que hemos derramado..."
Osho


Para quien escribe, el mar es algo inexplicable, ese sentimiento profundo que todo lo abarca. Y, porque como dice otra canción:

"...♫ quiero estar en la playa cuando se han ido
los que tapan toda la arena con celofán ♫..."

...es que ahora que todos vuelven, yo me marcho.

Por esto es que las próximas entradas están todas programadas, no faltarán los relatos, y menos que menos dejaré de "dar la nota" los viernes... pero no creo poder responder a los comentarios, ni dejarles mis huellas en sus casas, aunque los leeré...

...y cuando ustedes vengan a esta playa, podrán encontrarme porque:



martes, 6 de octubre de 2015

Historias de Ninfas...

...que se encuentran paseando una tarde de domingo.

Dicen que la superficie de los lagos de montaña pueden teñirse de verde, de azul o de negro, pero sólo aquella del Lago de Carezza refleja todos los colores del arcoiris.


Lago de Carezza, Nova Levante, Provincia de Bolzano, Trentino Alto Adige, Italia


Los "Dirlinger", un legendario pueblo de mineros, a este propósito cuentan la siguiente historia:

"En el lago vivía un tiempo una hermosísima ninfa, a la cual le encantaba sentarse cercana a sus bordes a cantar. Pero como era muy tímida, apenas alguno se acercaba a la orilla, volvía a zambullirse rápidamente en el agua.
Un día pasó por los alrededores el brujo de Masaré y escuchó a la ninfa cantar. Enamorándose perdidamente, intentó envano de secuestrarla haciendo apelo a todas sus artes mágicas.
La bruja Langverga entonces le dió este consejo: 'Extiende un arcoiris desde el Latemar hasta el lago, así provocarás la curiosidad de la pequeña y la atraerás fuera del agua. Pero tú deberás transformarte en un viejo mercader y contarle, de modo aparentemente casual, que del tejido del arcoiris se obtienen preciosísimas joyas. Cuando ella se haya acercado lo suficiente, podrás finalmente capturarla sin dificultad.'
El brujo siguió el consejo pero olvidó lo de transformarse. De ese modo, la ninfa enseguida lo reconoció y se sumergió en el lago, desapareciendo para siempre de su vista. El brujo, enfurecido, rasgó el arcoiris del cielo y lo lanzó al agua. Pero éste se disolvió, extendiendo sus colores sobre la superficie del lago, que desde entonces los 'ladinos', habitantes de la zona, llaman 'Lago del Arcoiris'."




(El fin de semana mientras paseaba por estos hermosos paisajes, me "encontré" con esta historia, mágica leyenda, y me acordé de un amigo al que le dedico especialmente esta entrada. Para vos Demiurgo, espero te guste... un beso.)


jueves, 3 de septiembre de 2015

Finalmente la noche había llegado, era hora de danzar. No nos importó que el río estuviese bordeado de soldados. Ni siquiera esa antigua maldición que nos hacía parecer horribles brujas nos había detenido.

Todo el campamento estaba dormido, o eso creíamos. Él nos descubrió, por lo que comenzamos a escapar nuevamente hacia el río. Me encontré acorralada. Alguien me tomó por la espalda, quitándome la capa que me cubría...

Soy Malco, Capitán del ejército a las órdenes del Conde de la Virtud… ¿tú quién eres? –su voz profunda penetró mi alma.

Silvia es mi nombre… soy una de las Ninfas del río… –expliqué en un susurro.

Fue mirarnos a los ojos y reconocernos en los del otro. Bastó esa noche para enamorarnos. Y el alba nos sorprendió jurándonos eterna fidelidad. Pero con el surgir del sol yo debía volver a las profundidades del río; fue entonces que decidí dejarle mi pañuelo de seda, como empeño de mi amor hacia Él.


Al día siguiente el Conde recibía a tres de los más poderosos embajadores, y haciendo una fiesta en su honor, decidí convertirme en humana, haciéndome pasar como una de las bailarinas del recibimiento. Malco me reconoció al instante. La pasión de nuestras miradas no pasó desapercibida. Una de aquellas mujeres de la Corte, celosa de lo que observaba, me acusó de brujería. El Conde, sin más, sin preguntar, sin averiguar…, interrumpió la fiesta y ordenó mi detención. El arrojo de Malco, mi eterno amante, se interpuso; y entre la algarabía pude yo escapar, sabiendo que lo que estaba haciendo iba a perjudicarle.

Se entregó al Conde y rindió su espada. Su destino, una lúgubre celda, donde días después se presentò aquella dama, buscando el perdón y la comprensión de mi Capitán. Fue en ese momento que me presenté ante ellos, quebrantando todas las normas de mi naturalezza; para proponerle a mi querido Capitán una locura: Refugiarnos en las aguas del río donde yo había nacido y así vivir nuestro amor.

Malco me miró. No lo dudó ni un momento. Nos dirigimos allí, perseguidos de las guardias …pero lo único que estos encontraron fue el pañuelo de seda anudado por nosotros en símbolo de nuestro eterno amor.


(Relato basado en la leyenda del “Nudo de amor”, Verona, Italia)




(Este texto pertenece a los "Relatos Jueveros" y esta semana
la convocatoria fue hecha por H... Perla Gris desde su blog "Et lux in tenebris lucet...".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!.)




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