martes, 18 de abril de 2017

Había cumplido diecisiete años. Pensaba que esa fecha la pasaría con él, pero no. Él le había pedido un tiempo, y eso había roto algo en su interior que no tenía arreglo. Cuando llamó unos días después, ella no quiso hablarle, pese a tener una horrible sospecha. Fue a la escuela como siempre, y a la salida se dirigió a lo de su mejor amiga, necesitaba hablar con alguien, contar todo y aquello que pensaba hacer.

¿Estás segura? –preguntó su hermana del alma, con una mezcla de asombro y angustía en el rostro. Yo creo que él debería saberlo.
No... –ella fue categórica. Él quiso un tiempo... Él no está seguro, y yo no quiero atar a nadie a mi lado... ni siquiera sé si yo deseo atarme a alguien en estos momentos.
Pero... –intentaba por una vez ser la más racional de las dos. No deberías pasar sola por algo así.
No estoy sola, te tengo a vos... –sus ojos decían mucho más que cualquier palabra. Nadie debe saberlo, todos opinarían y me dirían qué hacer... terminarían volviéndome loca... más loca. Aparte, él vendría a saberlo y eso cambiaría sus planes.
¿Y no crees sería lo más justo? –insistía mientras servía a ambas la segunda taza de café.
Que no... –volvió afirmar ella encendiéndose un cigarrillo. Él debe seguir con su vida, debe irse, viajar a Europa con sus padres, es allá su futuro... esto es sólo un accidente.
Claro... un accidente... –repitió su amiga en forma irónica. Un error del cual sólo vos te harás cargo.
Un error que vos me ayudarás a remediar... y olvidar. –respondió ella.

Pasó el tiempo y no volvieron a hablar del tema. Terminó de estudiar ese mismo año e ingresó a la Universidad. Se dedicó a la carrera y no se detuvo hasta convertirse en una de las más conocidas abogadas en ámbito penal de la ciudad. Tuvo algunos amores pasajeros pero nunca formó una pareja estable. Ni siquiera había vuelto a pensar en tener hijos... Al menos no hasta ese momento. Se encontraba en la sala de espera del consultorio médico, le darían los resultados de unos estudios; había estado muy estresada en los últimos meses y eso estaba repercutiendo en su cuerpo seguramente. Pero el rostro de su doctora indicaba que había algo más. Según trataba de explicarle, sin una razón aparente, su reloj biológico se había detenido unos cuantos años antes del tiempo previsto. En pocas palabras, ya no podría tener hijos. Las lágrimas invadieron sus ojos y rodaron por sus mejillas. La angustía invadió su pecho y cerró su garganta, se estaba ahogando...

Despertó sobresaltada en su cama, estaba completamente sudada. Se alzó y caminó hacia la cocina.

¡Mamá! –su hija de veintitrés años estaba preparando el desayuno. ¿Qué haces ya levantada?
Es que... –y no lograba articular palabra.
Dale... volvé a la cama. –insistía mientras la empujaba entre risas hacia la habitación. Papá fue a comprarte una torta y unas flores... sabés que se enfada si no puede sorprenderte y mimarte.

Era la mañana de su cumpleaños número cuarenta y uno, y todo era como tenía que ser... simplemente maravilloso.




(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 44: Escribe con sinceridad retomando una historia que te podía haber pasado,
pero en su lugar escogiste otro camino.)


20 comentarios:

  1. Respiré profundo con el último párrafo… sencillamente maravilloso, una lección de vida, y de amor…

    Siempre consigues estremecer el alma, con tu exquisita sensibilidad para narrar, sobre la vida, y el corazón…

    Bellísimo, mi preciosa Alma… 💖

    Bsoss y cariños enormes 😘

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    1. Y vos, Gin, logras cada vez con tus letras y comentarios, emocionarme... Yo sólo escribo como siento, creo que conecto mi "pluma" a mis venas... sólo eso.

      Gracias infinitas por estar siempre, de ese otro lado, muy cerquita del ♥... besotes.

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  2. Hay sueños que tienen tanto de real que nos asustan, pero estoy seguro que ese día no habrá mal sueño y sí más de ese final. Falta poco.

    Besos dulces Alma.

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    1. Ainssssssssss Dulce... y no digo más, vos ya sabés, sabio amigo.

      Besos salados como el mar.

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    1. Bienvenido a mi playa, Arnand... es un verdadero placer encontrar tus huellas en mi arena. Y gracias por apreciar así mis letras.

      Un beso.

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  4. Es lo que se dice un giro argumental. (Es uno de mis pensamientos recurrentes, otro es dibujar con puntos de fuga). Y no es sólo un sueño, sino lo que habría pasado de haber tomado otra decisión. Por eso, ese despertar.

    ¿Hay algo autobiográfico en ese relato tuyo?
    Un abrazo.

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    1. Es lo que tal vez habría pasado de no seguir el camino que se eligió... La consigna era escribir con sinceridad una historia que te podría haber sucedido, pero en su lugar elegiste otro camino... por lo cual creo haber respondido a tu pregunta.

      Besotes paisano.

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  5. Es precioso,una verdadera joyita. Guardalo con mucho amor,porque es amor puro.
    Besazo bonita.

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    1. Me he tomado la costumbre de hacer una copia de cada uno de mis escritos... no sea que algunos se me de por modificarlos o continuarlos... jajajajaja!

      Besotes enormes Ale!!

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  6. Alma, querida... Qué bonito relato...
    Los momentos que se graban... viven siempre pese al tiempo pasado... Y a veces los errores no tan así

    Mil besitos, corazón

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    1. Gracias Auro... lo de llamar(la) "error" fue sólo a fin literario, jamás lo haría sino... sabes que es lo mejor que me ha ocurrido, mi amor infinito.

      Besotes grandes, grandes.

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  7. Precioso, ese final me ha alegrado, pensé... Abrazos

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    1. Ese final es lo real Ester... lo que importa.

      Besos saltarines.

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  8. Me gustó mucho, como a ir leyendo uno se genera opiniones y rabia sobre quien se va y ganas de decirle a la protagonista de darle un abrazo de apoyo; pero en el quiebre antes del final te deja feliz que todo término como debía ser y sólo fue un mal sueño, o no??...

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    1. Bienvenido a mi playa Carlos... que bonita primera huella me dejas... y sí, todo ha sido un mal sueño... esta mañana he despertado y festejado de forma maravillosa!

      Un beso.

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  9. Me ha gustado la historia. Al final, ¿quién no tiene fantasmas guardados para sí mismo en el armario?

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    1. Así mismo, ¿quién no los tiene Holden? ...es por eso que yo cada tanto miro de cara a los míos, para recordármelos y continuar...

      Besotes, grandote.

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  10. Gracias por seguirme
    Tus letras son sorpresas para el alma del que las lee.
    Gracias

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    1. Gracias a vos por elegir mi playa para pasearte y dejarme tan hermosas huellas.

      Besos!

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