Años atrás se me dió la posibilidad de elegir una palabra, un
nombre, un nick…, algo que me
identificara. Que fuera Yo, más allá de documentos, nombres propios, apellidos
adquiridos, genética, números… Y me fue tan natural… Salió de mis labios… Y mi mano la escribió como si siempre lo hubiese hecho.
Alma.
Esa parte inmaterial del ser, que siente y que está en contraposición
a la parte racional, como la define un diccionario. Y es que esa soy, aquí…, y allá también.
Ella soy cuando escribo, cuando me expreso.
Alma que siente.
Alma que sueña.
Alma que vive.
Alma que ama, sufre, se ilusiona, se descepciona, rie, llora,
grita, y queda en silencio.
Alma que sube... y baja... Alma que va... y viene... pero Alma que sabe permanecer.
Alma niña y Alma mujer.
Alma que es más que un concepto, es más que su convencional
significado.
Alma (es lo que) soy.
(Este texto pertenece a los "Relatos Jueveros" y esta semana
Te invito a leer al resto de los participantes aquí!)