esos 377 donde nos
hemos reído hasta que nos dolió la panza;
también esos 250
donde nos enojamos, y hasta discutimos y guardado silencio;
esos 135 donde
lloramos, ambas, una en los brazos de la otra;
esos 59 que
quisieramos borrar para siempre
y esos 49 que por
fortuna hemos logrado olvidar...
Pero siempre te he
enseñado que los números son sólo eso, números; y no nos determinan. Lo que nos
determinan son los momentos, esos instantes a corazón pleno, con el alma
expuesta, y que hacen sentirnos vivos.
Entonces, podría
decir que fueron esas noches donde hacía de contorsionista y me metía en tu
cuna para que durmieras tranquila;
esas tardes en la plaza
a volar desde una hamaca o a tratar de mostrarme valiente mientras decidías
bajar por el más alto tobogán;
esa primera vez al
cine y todas mi recomendaciones, tu carita maravillada y el nacer de una pasión
que compartimos hasta hoy;
ese correr al hospital
por lo que luego fue una apendicitis, no recuerdo haber estado
tanto tiempo observando cómo dormías;
esa primera vez al
mar, correr para atrapar las olas, y correr de vuelta para que ellas no nos
atraparan a nosotras;
ese primer día de
escuela, esas dos colitas, ese guardapolvo blanco y esos ojitos orgullosos;
esos picnics en la
cama mientras mirábamos dibujitos;
también esas peleas a
los gritos, esas lágrimas de rabia y ese pedirse disculpas de ambas;
ese año ganado en el secundario,
y sí, ganado, porque aprendiste que nada es descontado, que vos podés con todo
lo que te proponés;
ese abrazo fuerte
cuando sufriste tu primera pérdida importante, donde hubiese dado lo que no
tengo por evitarte el dolor...
Porque no hay porqués válidos sólo lo que (el) Alma siente.
Porque debo estar mal hecha.
Porque necesito estar sola pero en compañía...
...sola pero con vos.
"...♫ ...acompáñame al silencio de charlar sin las palabras a saber que estás ahí y yo a tu lado. Acompáñame a lo absurdo de abrazarnos sin contacto tú en tu sitio, yo en el mío como un ángel de la guarda acompáñame a estar solo... ♫..."
...olvidamos la fragilidad del momento,
entonces no decimos, no demostramos,
dejamos pasar y esperamos instantes próximos...
...olvidamos la fragilidad del otro,
entonces discutimos por nada,
nos enfadamos y por orgullo nos alejamos...
...olvidamos la fragilidad de nosotros mismos,
entonces no medimos consecuencias,
creemos que siempre nos irá bien, esperamos...
...y olvidamos cuánto frágiles somos.
Por favor, vos no lo olvides disfruta cada instante y cuídalo, ama a quien está junto a vos y cuídalo, goza, ama, viví pero cuídate porque vos, toda vos, sos la mía.