Mostrando las entradas con la etiqueta Para vos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Para vos. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de mayo de 2020

¿Cuándo ha sido el primero? ¿Te acuerdas?

Sí, obvio que me acuerdo. El primero fue cuando debía volver a mi casa y vos no querías. Me pediste que me quedara con vos, te quitaste la cadenita del cuello con aquella medalla que aún conservo.

Era fácil, las primeras veces no se olvidan.

Pues yo también recuerdo la segunda; la tercera; la cuarta... y la vez que decidiste volver, que me elegiste. También aquella en la que angustiada te conté lo que pasaba y me dijiste que era la mejor noticia que podía darte. Recuerdo la vez que te ví con ella en los brazos y me dijiste: “gracias”. O la vez que me sorprendiste con aquella canción que escribiste para mí y la cantaste por la radio. Recuerdo todas y cada una de las veces. Aquellas después de pelear como gatos –y es que yo soy tremenda cuando me enfado, lo sé– y todas las veces luego que dabas “el brazo a torcer”, demostrándome que yo soy más importante que tener razón. O una de las últimas, cuando después de tanta espera lo hice aliviada y feliz sobre tu pecho. Porque soy una mujer de buena memoria y porque ¿cómo podría olvidar veintisiete años de encuentros y desencuentros; de búsquedas y hallazgos; de aciertos y errores; de construcción constante? ¿Cómo podría olvidarme del amor y de todas las veces que éste me ha hecho suspirar? ¿Cómo? No podría. No deseo hacerlo. Quiero continuar a sorprenderme, a emocionarme, y a suspirar. Como esta mañana, cuando pensé lo habías olvidado y, con un beso y un simple “feliz aniversario, te amo” susurrado sobre los labios, has hecho que yo suspire de nuevo.






(Este microrrelato pertenece a los "Relatos Jueveros"
y esta semana la convocatoria fue hecha por Mónica desde su blog: "Neogeminis".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)

jueves, 28 de febrero de 2019

Para siempre...


“(...)
¿Cuánto tiempo es para siempre? –preguntó Alicia.
A veces sólo un segundo... –respondió el Blanco Conejo.
(...)”

No dejaba de pensar en ese fragmento de “Alicia en el país de las maravillas”. En realidad, hacia casi dos meses que vivía en modo autómata. Se levantaba, iba a trabajar, volvía a ocuparse de su casa, y no hablaba, no hablaba con nadie. Es decir que no hablaba de lo ocurrido, sentía que no tenía con quién hacerlo. Nadie cercano a ella había sido capaz de abrazarla y dejar que llorara, creyeron que era mejor decirle las frases comunes que se usan en estas situaciones. Lo único que habían conseguido es que ella se aislara aún más.

En las horas libres, o ponía música y se dedicaba a pintar; o se sumergía en un libro. Cualquier cosa, menos escribir de ello. Por alguna extraña razón, no lograba exhorcizar ese dolor con las letras, como siempre había hecho...

...al menos hasta el momento que esa pregunta de Alicia cruzó su cabeza. Ella podría responder igual y a la vez tan diferente. Porque podría decir con minucioso detalle cuánto tiempo había durado la esperanza. Cuánto la silenciosa incertidumbre que se escondía detrás de una puerta. Y cuánto la demoledora certeza de la realidad. Tal vez ella podría ser menos exacta con el tiempo que dura la angustía, porque a ésta le gusta jugar a intermitencias. Pero, como dijo el Blanco Conejo, para siempre a veces es sólo un segundo.

El segundo en el cual cruzaron sus miradas. El segundo en el que escuchó su risa. Aquel en el que su voz la llamó por primera vez. O en el que sus manos acariciaron las suyas. El segundo en el que la emoción le explotó en el pecho con el que hoy sabe, fue el último “te quiero”.

Para siempre, sólo un segundo o cientos de miles guardados en tantos y tantos recuerdos.

(Este relato pertenece a los "Relatos Jueveros"
y esta semana la convocatoria fue hecha por Ame desde su blog: "Ame...".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)

viernes, 28 de diciembre de 2018

#VDLN - 128

Un año más que termina, y con él tantas cosas. Algunas buenas, otras no tantas.
He perdido... pero también he ganado.
Me he decepcionado... pero también me he vuelto a ilusionar con un simple detalle.
He llorado a mares... pero también me he reído a carcajadas.
Me he caído... pero también me he vuelto a levantar aún más fuerte.
Y en todas y cada una de las ocasiones, he aprendido y eso es lo más importante.

He cumplido con muchos, casi todos, los objetivos que me propuse al inicio de este 2018; y, para aquellas cosas que han quedado en el tintero, bastará reproponer nuevas fechas... siempre he pensado que sólo se fracasa cuando se deja de intentarlo.

Un año más termina, pero lo importante es que otro comienza. Y en este nuevo año que está por iniciar, las ideas son muchas y las ganas aún más. Ganas de compartirlo con vos, así que ya sabes...

...Si te hace falta quien te trate con amor,
si no tenés a quien brindar tu corazón,
si todo vuelve cuando más lo precisás,
nos veremos otra vez...



...así es, yo te estaré esperando, y lo haré desde el primer día de ese nuevo año que está por comenzar. No tardes, nos vemos y

lunes, 24 de diciembre de 2018


Hoy es Nochebuena y este año será un poco especial. Como si fuera el guión de una película propia de estas fechas, cuando suenen las doce campanadas estaré en un aeropuerto esperando el vuelo que me haga encontrar con mi familia.

Finalmente, luego de tantos años nos volveremos a reunir todos. Sé que los planes han cambiado, y es que hay cosas que escapan a nuestro control; pero, pese a todo, también sé que estaremos bien, que seremos felices.

Por un instante cierro los ojos, y me acuerdo de las navidades en la casa de mis nonos. ¡Cómo me gustaba ayudar a armar el árbol! Era un día donde sin dudas se respiraba la magia... y me detengo a pensar cuánto me gustaría repetir, al menos una vez, ese momento, donde la única prioridad parecía ser colocar la estrella en la punta de aquel pino.

Sonrío. Lo hago mientras imagino que estarán armando la gran mesa, donde cada uno habrá preparado algo. Se prenderán las velas, y sus luces se confundirán con las del árbol. Los regalos estarán todos debajo del pino, esperando la medianoche, y esas manos que ansiosas los abran transformando a todos en niños por algunos instantes.

Y me emociono, porque en esos momentos todo queda envuelto en un clima de serenidad y amor. Rodeados de la gente que se ama, más allá de cualquier diferencia pudiese existir. Aquellos seres que nos “tocaron”, y esos otros que elegimos. Y también aquellos que ya no están físicamente, pero sí en nuestros corazones, y por los cuales, seguramente, alzaremos la mirada al cielo deseándoles una muy:
...lo mismo que te deseo a vos.

Sí, a vos que pasás cada vez por aquí y me dejas tu huella;
a veces en forma silenciosa y otras, bien marcada en la arena.
A vos, que cuando me notas con el ánimo un poco bajo,
no demoras en dejarme tu abrazo y tu cariño.
A vos, que compartes mis alegrías y me estimulas a mejorar cada vez.
A vos, que en esta playa nos acercamos y derrotamos cualquier distancia.
A vos, que no importa en qué creas, mientras lo hagas,
te deseo una magnífica noche
y que mañana –y los días que le siguen a éste–,
nos volvamos a encontrar.

(Por motivos que seguro comprenderás,
me resultará un poco difícil conectarme en estos días,
más precisamente, hasta fines de enero.
Las futuras entradas están todas programadas
y, aunque ya sabes que no hay obligaciones,
siempre te estaré esperando...
...y en cuanto pueda, te estaré visitando.
Smu@ckssssssssssssssssss!

Ahhh... y gracias, gracias con todo mi  ♥)

miércoles, 17 de octubre de 2018

Sonó el despertador y no deseaba levantarme, estaba tan bien debajo del edredón. Su perfume había quedado en toda la cama, pero él se había ido. Era un amigo, alguien especial, con derechos -¿o esos eran míos? ...vaya una a saber-, pero era ocasional. No quería, por ningún motivo, que eso cambiara. Habían pasado muchos años, más de veinticinco, desde que me había enamorado tan perdidamente que hubiese dejado todo, mi vida entera. Pero no, él eligió marcharse y ya nada tuvo sentido. Me prometí que no volvería a creer en palabras bonitas, y así hice.

El aroma del café recién hecho invadiendo cada rincón de mi casa, fue el motivo perfecto para finalmente iniciar la jornada. ¡Qué gran invento lo de la cafetera con timer!, ¿qué sería de mí sin ella? Por suerte no tenía que preocuparme de ello. Fui al baño sin ningún apuro, tenía tiempo esa mañana. Todo estaba en su sitio, exactamente como yo lo había dejado la noche anterior. Una de las ventajas de vivir sola; aunque si... No, no debía pensar en ello.

Me vestí de forma casual, mi trabajo comenzaría casi al mediodía, debía sólo pasar por los tribunales para cerrar una de las causas que estaba llevando. Eso también se había convertido en algo rutinario, muy lejos de lo que alguna vez había imaginado. Y pensar que él no deseaba que estudiara abogacia; según su opinión debía apuntar a algo creativo o a la enseñanza... al final, hubiese terminado dándole la razón. Suspiré. Tomé mi café al vuelo y salí del departamento, ya lavaría cuando regresara, total...

Como siempre, me encargué de tenerme ocupada todo el día. No sé porqué pero últimamente me costaba volver al departamento y estar sola. Todas mis amigas estaban en pareja y con niños, parecía una epidemia. Mitad de semana y nadie estaba disponible para una cena o unas copas. Tal vez debería haber pensado en conseguirme una mascota, alguien que me espere en casa y se alegre con mi regreso. Decidí dejarme de tonterías, llamé para que me trajeran algo de cenar, miré un poco televisión y me fui a dormir sin más.

Ti ti ti ti... ti ti ti ti... ti ti ti ti...
Mmmmmmmm... ese despertador... –su voz aún dormida me susurraba en los oídos. ¿Lo apagás vos o debo hacerlo yo... de nuevo?

Sentí el calor de su cuerpo junto al mío, y una de sus manos bajo el edredón acariciaba mi espalda.

¿Soñabas? ...parecía que te quejabas. –me preguntó, dándome un beso en la frente. Vamos... levántate que preparo el desayuno, en cualquier momento se despierta tu hija.

Sólo sonreí. Finalmente había despertado, ¿o era ahora que estaba soñando?

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 41: Lo siento, pero vas a tener que acabar un relato
con 'un sueño de Resines'.)

Feliz cumpleaños, amor...
...y todo el resto queda entre vos y yo  ...♥

lunes, 21 de mayo de 2018

Veinticinco vueltas alrededor del sol
y aún recuerdo el sabor de las palabras
que pronunciaste esa mañana mientras me marchaba.

Veinticinco vueltas alrededor del sol
y aún oigo la ansiedad de tus manos
que, como aquella primera vez, buscan mi cuerpo.

Veinticinco vueltas alrededor del sol
y aún veo la sal de las lágrimas
que produjeron el amor y rodaron por mi rostro.

Veinticinco vueltas alrededor del sol
y aún huelo el roce de tus labios
tatuándome cada centímetro de piel.

Veinticinco vueltas alrededor del sol
y aún siento el brillo de tus ojos
que enlazan mi alma.

Veinticinco vueltas alrededor del sol
y aún tú y yo.
Aún, aquí y ahora.















(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 38: ¿Sabes lo que es la sinestecia?
En tu texto tendrás que describir cambiando los receptores de los sentidos.)

viernes, 18 de mayo de 2018

#VDLN - 96

Vos y yo...
...y no hay mucho más por decir.



domingo, 8 de abril de 2018

-Por fin mis brazos pueden rodear tu cuello... y así alcanzar tu boca.

-Parece que esta vez me has extrañado.
-Sí... y no.
-¿Sí y no? Suena un poco contradictorio.
-Vos me conoces... yo soy toda una contradicción.
-Me gusta que seas así, pero quiero me expliques.
-Sí, te extrañé. Te extrañé por las mañanas, cuando me despertaba y no tenía la luz de tu mirada para comenzar el día. Te extrañé por las tardes, al terminar la jornada de trabajo y no encontrar tu sonrisa esperándome. Te extrañé por las noches, cuando no podía dormirme y no tenía la exacta medida de tu abrazo...
-Amor...
-Y no, no te extrañé. No te extrañé por las mañanas, porque apenas el sabor del café me invadía la boca, así intenso, así fuerte, sabía que eras vos. No te extrañé por las tardes, porque cuando me duchaba y el agua caliente me recorría la piel, sabía que eras vos. No te extrañé por las noches, porque un segundo antes que finalmente el sueño me atrapara y cerraba los ojos, vos estabas ahí... yo lograba sentirte.
-No sé qué decir, sos vos la de las palabras.
-No importa... nunca necesitaste de ellas, tus gestos siempre han hablado por vos.
-Uffffffffffff amor...
-Shhhhh... te amo...
-Haces bien. –sonrió guiñando un ojo.
-Jajajajajajajajajajajaja!
-Ven aquí, quiero sientas mi respuesta...


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 11: Esta semana tienes tema libre pero sin descripciones;
sólo diálogo y acotaciones.)


viernes, 6 de abril de 2018

#VDLN - 90

"Conocerse, amarse, alejarse.
Por momentos, perderse.
Una semana, un mes, o diez días.
¿Qué importa?
Quien hace parte de tu vida,
deja siempre detrás de él un pretexto para volver.
El tiempo, a veces, no converge con las personas.
Él, disfrazado, impone distancias.
Pero, si encontrarse es estupendo,
reencontrarse es sublime"


Estos días he estado viviendo (y aún seguiré así), de estos momentos sublimes; razón por la cual, estaré un poco ausente, sea para responderles como me gusta, que para dejarles mis huellas en sus casas... Pero apenas pueda, por allí estaré.
Les dejo un beso y un abrazo agradecido por siempre estar aquí...
Nos vemos prontito!!

domingo, 18 de marzo de 2018


Tu ausencia está tan llena de vos, que te encuentro en cada gesto y en cada rincón.
Estás cuando despierto, y mi cuerpo conserva la complementaria forma de tu cónvexa e inexistente figura.
Cuando mis manos empujan tu almohada hacia mi rostro y busco los restos de tu perfume.
Cuando el viento silba a través de las ventanas de nuestra habitación y creo oír tu voz.
Cuando estoy en la cocina, preparando algo rico, y en el aire se mezclan todos los sabores, y en un chasquido de la lengua siento toda tu piel.
Cuando al final de las tardes, el calor de la ducha me recuerda el estar entre tus brazos.
Pero llega la noche, debo irme a dormir, apago las luces y todo se ahoga en la oscuridad; entonces cierro los ojos y allí estás vos otra vez, con tu sonrisa de luna llena iluminándome entera.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 50: ¿Sabes lo que es la prosa poética?
Pues será tu forma de narrar esta semana.)

viernes, 19 de enero de 2018

#VDLN - 79

"...♫ ...y en la noche, podría estar indefensa
podría estar sola, durmiendo sin ti.
Y en el día, todo es complejo
no hay nada simple, cuando no estoy contigo.
Pero te extraño cuando te vas
eso es lo que hago...bay...bay...baby... ♫..."

viernes, 5 de enero de 2018

#VDLN - 77

"Quisiera quedarme entre tus brazos.
Así, abrazados...
en uno de esos momentos donde los labios se callan
y los corazones están tan cercanos que se susurran el amor.
Abrazados, vos y yo,
con el tiempo inmóvil y la vida suspendida...
instantes infinitos de ensueño, brevedad de eterna dulzura."
(Adaptación de letras de Massimo Petrucci)

viernes, 20 de octubre de 2017

#VDLN - 66

"Sé que te quiero.
Lo sé porque cuando discutimos,
cuando nos alejamos,
cuando ya ni hablamos;
y ocurre algo digno de contar, algo gracioso...
lo primero que pienso es decírtelo.
Sigue siendo así...
...siempre ha sido así."
(Acción Poética Colombia)


viernes, 23 de junio de 2017

#VDLN - 49

Para vos...
...de tu compañera.

Esta semana les pido disculpas, con toda (el) Alma.
Esto porque, aunque sé que no hay obligaciones y soy la primera a decirlo,
últimamente el tiempo se me escapa de las manos.
Entonces no sólo no llego a responderles en tiempo aquí,
sino que por muchas de vuestras casas estoy ausente desde hace tiempo...
Y esto no me gusta, de verdad que no.
Por un momento pensé cerrar los comentarios,
pero luego no creí fuera tampoco justo...
Porque vienen hasta esta playa,
porque se detienen a leer,
porque escuchan la música que elijo
y porque de este modo, este rincón es también de ustedes...
Esta playa, esta arena, sin vuestras huellas sería sólo un árido desierto.
Por todo esto, van mis disculpas y un
GRACIAS
así de grande...
♥

viernes, 19 de mayo de 2017

#VDLN - 45



Todo de ti
Tatúame todo de ti
Todo de ti
Tatúame todo de ti
Todo de ti
Tatúame todo de ti
Todo de ti

Pero si
tú no volvieras más
ahora yo querría una imagen congelada,
una fotografía
de llevarme en los ojos.
Pero sí, el tiempo hace olvidar
y todo sanará
pero mi piel no,
no te olvida.

Déjame un signo
tatúame las manos y luego los brazos
que uso para tocarte, para sentirte y abrazarte.
Y en silencio tatúa tu sonrisa sobre los labios
pero sobre mis labios.
No te detengas
graba sobre mi pecho las iniciales
de este amor roto y luego métele dos alas
así podrá volar aunque si me queda encima
en otras dimensiones.

Todo de ti
Tatúame todo de ti
Haz tú,
pinta donde quieras.
Me gusta cuando vas
largo la espalda.
Diseña los temblores
y el infinito.
Y tatúame las piernas y las rodillas
que uso para alcanzarte y para hacer el amor.
Y en silencio tatúa tu aliento sobre el mío
respiro sobre ti.
Sabes,
quería decirte que contigo
yo camino volando
a tres metros del suelo
y que no vivo sin ti.
Te marco a fuego fuera y dentro...




viernes, 5 de mayo de 2017

#VDLN - 43

“Una fotografía es un secreto
que habla de un secreto,
más esa cuenta,
menos es posible conocer.”
(Diane Arbus)








viernes, 24 de febrero de 2017

#VDLN - 33

"Te extraño, pero no como un objeto para llenar un espacio.
No es algo físico o emocional.
Te extraño, y esto no significa que esté triste o vací@.
No es un reproche ni una súplica.
Simplemente te extraño porque Tú eres la única prueba de que existo."
(Efraim Medina)



viernes, 3 de febrero de 2017

#VDLN - 30

"Escucha, he probado a escribir todo aquello que hay entre tú y yo,
todo aquello que pienso;
que pruebo;
que siento;
que espero;
que juro;
que quiero;
que engaño;
que creo haber entendido;
que sé no haber entendido;
y en cualquier caso que...
Luego he quitado todo aquello que no es esencial;
todo aquello que da miedo;
todo aquello que no es sincero;
todo aquello que no es verdadero;
todo aquello que no importa;
todo aquello que no cuenta;
todo aquello que puede ser mal entendido, contenido, mistificado, olvidado, perdido;
en fin, todo aquello que...
Al final quedó esto:
soy feliz cuando eres feliz;
estoy triste cuando estás triste.

Y cuando no estás, me haces falta."
("La lettera" - Carlo Lucarelli)






viernes, 30 de diciembre de 2016

#VDLN - 25

No soy una de hacer balances... o al menos no en una fecha específica.
Pero éste fue un año especial... ¿por qué?
Principalmente, porque así lo siento,
esas "cosas" que no tienen una explicación racional,
pero te atraviesan el cuerpo y el alma,
que sabes que es un antes y después.
Tal vez porque fue el final de un recorrido donde hubo muchos cambios,
tal vez porque estuvo marcado por muchos encuentros,
tal vez porque hubo despedidas importantes,
tal vez por tantas confirmaciones...
Tal vez porque todo, o tal vez porque nada,
pero así lo siento y así es...

Y es por todo esto que dentro de (mi) Alma nace decir:
¡¡¡GRACIAS!!!



Gracias a vos que estás lejos en kilómetros y tan cerca mío, porque nos llevamos dentro.
Gracias a vos que estás de ese otro lado, porque no nos tocamos la piel pero sí el alma.
Gracias a vos que apareciste un día, porque sí y fue decir ¿por qué no?
Gracias a vos que tomaste mi mano, porque pese a todo nunca la soltaste.
Gracias a vos que contás conmigo para este viaje, porque yo también cuento con vos.
Gracias a vos que revolucionas mi mundo, porque ya sabemos que la rutina es peligrosa.
Gracias a vos que sos, porque así me dejas ser.

Gracias por cada momento e instante compartido,
y espero que podamos continuar juntos por mucho, muchísimo tiempo más...


...que tu año finalice de forma maravillosa e inicie aún mejor!!!








viernes, 23 de diciembre de 2016

#VDLN - 24

Un árbol justo para esta playa
donde vos y yo podemos sentarnos
y expresar nuestros deseos...

Una canción, esta canción, me hace sentir cerca de casa
más que ninguna otra...
...espero la disfruten más allá que no sea el "clásico" villancico.

Feliz Navidad!!!

(Te he dejado mi regalito aquí... ve a buscarlo!)


Si quieres, déjame aquí tu huella...

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *