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jueves, 20 de junio de 2019

De repente un día se quedó en silencio. No porque no tuviese qué decir, sino todo lo contrario. Tenía tanto que las palabras no le salían, se le atoraban en la garganta y la laceraban por dentro. Lloraba sin lágrimas; y se iba rompiendo. Lo hacía de una forma imperceptible. Como esa mañana cualquiera que te despiertas y te das cuenta que definitivamente el verano ha terminado y el frío es lo único que logras sentir en la piel... en el alma.

Fue cuando necesitó ese abrazo por la espalda que nunca llegó. Ese gesto casi de prepo; porque sí, porque cuando estaba así era –aún más– caprichosa e infantil. Y se alejaba, tomaba distancia. Se volvía arisca, terriblemente desconfiada y racional. Y fue desde esa distancia que vió todo claro. Todo era tan sencillo, tan simple, tan obvio, que no comprendía cómo no se había dado cuenta antes.

Entonces se recumpuso otra vez como tantas otras había hecho antes. Ya no había más preguntas por responder; no había explicaciones para dar ni recibir; no había nada, absolutamente nada, por decir. Ahora, lo único que quedaba, era ese silencio lleno de significado.



(Este relato pertenece a los "Relatos Jueveros"
y esta semana la convocatoria fue hecha por Mag desde su blog: "La trastienda del Pecado".
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!)

viernes, 22 de junio de 2018

#VDLN - 101

"Cada palabra tiene consecuencias... cada silencio también."
(Jean Paul Sartre)

viernes, 30 de marzo de 2018

#VDLN - 89

"Aprende a confiar en lo que está ocurriendo.
Si hay silencio, déjalo aumentar, algo surgirá.
Si hay tormenta, déjala rugir, se calmará."
(Proverbio hindú)

"...Llorarás.
Como lluvia tú llorarás,
y te irás.
Como las hojas con el viento de otoño triste,
tú te irás.
Cierta que nunca te perdonarás.

Pero se despertará.
Tu corazón en un día de verano abrasador en el cual
el sol será,
y cambiarás,
la tristeza de los llantos en brillantes sonrisas.
Tú sonreirás.
Y llegará
el sabor del beso más dulce y un abrazo que te calentará.

Llegará.
Una frase y una luna de aquellas que luego
te sorprenderá.
Llegará.
Mi piel a curar tus ganas.
La magia de las estrellas.
Pensarás
que la vida es injusta y llorarás.
Y repensarás
a la vez en la cual me has dicho no
no te dejaré jamás...
Luego de golpe la oscuridad a nuestro alrededor.
Pero se despertará.
Tu corazón en un día de verano abrasador en el cual
el sol será,
y cambiarás,
la tristeza de los llantos en brillantes sonrisas.
Tú sonreirás.
Y llegará
el sabor del beso más dulce y un abrazo que te calentará.
(...)"

domingo, 6 de noviembre de 2016

Todo se derrumba en unos segundos.
Todo tu mundo. Todas las certezas. Todas las creencias.
Sientes como que el tiempo se detiene en ese instante, pero sólo para ti. El resto del mundo continúa a su velocidad habitual.
Y como en una burda representación teatral aparecen los personajes de siempre.
Los que opinan sin saber, que terminas escuchando como rumor de fondo, y disculpando su ignorancia, como si fuera algo ajeno a la propia voluntad.
Los que enfatizan cada detalle, exacerbándolos, sin pudor y sin vergüenza, hacia nada ni nadie. Olvidándose de todo y todos, para inmediatamente después pasar al próximo asunto, como si se tratara de la lista del supermercado.
Los indiferentes, que son los menos nocivos, porque son los que siguen adelante sin más. Se sacuden el polvo de los zapatos, observando a su alrededor, como si nada hubiese sucedido, simplemente porque no los toca directamente.
Y los que juzgan. Los más peligrosos. Los más despreciables. Aquellos que se alzan en pedestales creados por ellos mismos, creyéndose superiores por méritos desconocidos; que rasgan sus vestiduras y dictan sentencias, como si no fueran ellos mismos humanos e inclines al error.
¿Dónde ha finalizado eso a lo que llamamos humanidad?
¿Cuándo es que hemos perdido la capacidad de empatizar con el otro, con el que tenemos en frente o a nuestro lado?
¿Cómo es que podemos ser sensibles frente al sufrimiento animal y no medimos dictámenes frente a la desgracia humana?
¿Quién se siente tan libre de toda consciencia para arrojar la primera piedra?
...

Yo no.
Yo he sido inconsciente, imprudente, irracional, inconstante.
Yo me he arriesgado sin necesidad.
Yo me he tomado las cosas a la ligera.
Yo no he medido concecuencias.
Yo me he equivocado... más de muchas veces, incontables.
Yo he tenido suerte, por así decirlo.

Son momentos donde no sirven los discursos retóricos, ni los debates filosóficos. No interesan los por qué, ni los “y si...”. Son momentos de una mano tendida, de un abrazo, de lágrimas compartidas en silencio.


Son momentos para “estar” ...basta.


viernes, 2 de septiembre de 2016

#VDLN - 8

Nuevamente viernes y entonces...




"El silencio
es el único que contesta
las preguntas del pensamiento.

Ambos
son cómplices callados
de las palabras."
(cita anónima)



Y en el silencio,
se dicen muchas más cosas que con las palabras...
en él mueren las excusas y las mentiras.
El silencio es un lenguaje
certero,
implacable,
inclemente,
despiadado,
(des)almado...



Si quieres, déjame aquí tu huella...

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