Quien me conoce sabe que una de mis grandes pasiones es la música. Haga lo que haga necesito estar escuchándola, algo debe sonar. Hasta es más, creo que cada momento de mi vida tiene una canción, como si fuera la "banda sonora" de una película. Por eso, cuando supe de esta iniciativa me gustó muchísimo, y en la medida de lo posible, trataré de participar.
Inicio con una canción que desde siempre me ha emocionado, el porqué no lo sé... desde niña, sin siquiera entender lo que decía, esta canción me erizaba la piel y me sacaba una lágrima... años después, viviendo en estas tierras, comprendí lo que decía y sigue produciendo el mismo efecto...
"Caruso"
Aquí donde el mar brilla
y sopla fuerte el viento
sobre una vieja terraza
delante al Golfo de Surriento
un hombre abraza una muchacha
luego que había llorado
después se aclara la voz
y continúa el canto.
Te quiero, ¿sabes?
pero tanto, tanto, ¿sabes?
es ya una cadena
y disuelve el sangre dentro las venas, sabes.
Vio las luces en medio al mar
pensó a las noches allá en América
pero eran sólo las lámparas y
el blanco rastro de un hélice.
Sintió el dolor en la música
y se levantó del piano
pero cuando vio la luna salir detrás de una nube
le pareció la muerte aún más dulce.
Miró a los ojos a la muchacha,
aquellos ojos verdes como el mar
luego de repente salió una lágrima
y él creyó de ahogar.
Te quiero, ¿sabes?
pero tanto, tanto, ¿sabes?
es ya una cadena
y disuelve el sangre dentro las venas, sabes.
Potencia de la lírica donde cada drama es falso
que con un poco de maquillaje y
con la mímica puedes volverte otro
pero dos ojos te miran, así cercanos y verdaderos
te hacen olvidar las palabras, confunden los pensamientos.
Así se vuelve todo pequeño,
también las noches allá en América,
te giras y ves tu vida como el rastro de un hélice.
Pero sí, es la vida que termina,
pero él no pensó en ello tanto más
más bien se sentía ya feliz
y recomenzó su canto.






