jueves, 26 de abril de 2018

Hace ya algunos años, cuando comencé a dar mis pasos en este mundo virtual, y tuve que elegir un nombre, sin pensarlo mucho, nació "Alma"... tal vez porque considero que es la parte más pura y auténtica de un ser; tal vez porque así me han llamado desde que recuerdo ("Alma mía") e inconscientemente se me ha quedado grabado; o tal vez por pura casualidad y coincidencia... el hecho es que hoy, si alguien pronunciara "Alma" por la calle, yo me daría la vuelta...

Así me conocen ustedes, así me llaman, así me recuerdan... por eso, cuando un Amigo, desde la otra parte del mundo, en el día de tu cumpleaños te dice: "Mira dónde he venido a tomar un café..." ...


...no puedes más que sonreír emocionada.

Y obviamente agradecer la buena suerte el que un día nos hayamos cruzado en este mar de letras.

Gracias Hugo...
gracias por estos años de buena y sincera amistad,
que espero sean muchos, muchos más...
y por muchos más cafés compartidos!!!

miércoles, 25 de abril de 2018

Cuando era niña, a su madre le gustaba repetir la frase: “al seguro se lo llevaron preso”, para decir que hacen falta los hechos, porque a las palabras se las lleva el viento. Creció creyendo esto. Lo comprendía. Y hasta lo había hecho su estilo de vida. Ella quería, necesitaba, de los gestos.
Pero sin embargo, cuando llamaron desde el hospital, pronunciando aquello que parecía una sentencia, ella supo, sin ningún tipo de duda, que él encontraría el modo de cumplir con su promesa.
(Este microrelato pertenece a “Reto: 5 líneas” propuesto por Adella Brac.
Las palabras propuestas para el mes de Abril: llamaron, comprendía, seguro.)


Este mes quiero agradecer de forma especial a Adella Brac, no sólo por la magnífica iniciativa que lleva a cabo todos los meses desde hace ya algunos años; sino porque se ha tomado el trabajo de premiar a quienes participamos en ella con constancia. Nos ha preparado una mención que luzco con muchísimo placer... gracias Adella, de

martes, 24 de abril de 2018

Hay gestos que aún repitiéndose todos los años, que aún si sabes que llegarán, porque te sabes, te sientes querida, no dejan de emocionarte. Y decir simplemente "gracias" parece no bastar, y las palabras para expresarlo todo, no bastan o no las conoces...

Entonces, mi forma de devolver tanto, tanto cariño, es dejar muestras, huellas en esta playa, con todo mi agradecimiento...
...de Mag

Disfrutar del tiempo de amistad entre silencios, espacios y tiempos, ayuda a consolidar sentimientos y reconocer la verdad de las cosas. Hoy, es uno de esos días donde los deseos de felicidad se visten de pétalos de rosas, de augurios sentidos donde clama un abrazo fuerte y brinca un beso sobre la mejilla.

Hoy es tu día. Sin más, y solo me cabe seguir pensando en agradecer todos los momentos y aplaudir al azar que nos cruzó, tal vez, por destino, por las pruebas superadas y las confidencias compartidas. Almi, disfruta mucho este día y no dejes de sonreír pese a todos, pese a todo, pese a lo que sea, que nada al final es más importante que la dicha de cada cual consigo mismo y con los suyos, y hacer lo que realmente hace sentir bien.

Esa es la verdadera Felicidad. Y es la que te deseo.

Muchísimos besos y abrazo fuerte.

¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!


Gracias Mag... gracias de


domingo, 22 de abril de 2018

Hoy.
Un minuto y todo cambia.
Un minuto y todo ha pasado.
Un minuto y todo fluirá.
Una cinta sin principio ni final,
sólo un continuo.
Hoy...
Ahora.
Sin miradas atrás, ya pasó.
Sin vistas al futuro... aún no.
Ahora... disfruta.
Ahora... tú.
Ahora... yo.
Ahora... nosotros.
Ahora... la vida.

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 30Enhorabuena, esta semana el tema es libre,
pero sin utilizar ni una sola vez la letra "E".)

viernes, 20 de abril de 2018

#VDLN - 92 ...para mis 42

"Lo sé, soy la mujer más discontinua del mundo.
Todo cambia dentro mío de una hora a la otra.
El hecho es que sigo mi instinto y mi corazón.
No me interesa de aquello que parezco, nunca.
Soy así como la vida, las esperanzas, las desilusiones,
las alegrías y las emociones, me han hecho;
sin reservas ni hipocresías."
(Anna Magnani)

"...♫ ...and more, much more than this
I did it my way! ♫..."


jueves, 19 de abril de 2018

Mara Laira se despertó con el susurro de unas voces.

Aello... creo sea una de esas ninfas de los bosques... ¿cómo se llaman? –preguntó esa extraña joven con cuerpo de pájaro.
Una hamadríade, Ocipete... –contestó la primera arpía, levantando las cejas en gesto de desaprobación. Una hamadríade... ¿puede ser que siempre olvides todo?

Mara continuaba a escucharlas sin abrir los ojos. No sabía cómo ni porqué pero estaba segura que se encontraba en alguna parte de la zona Iconoclasta. Lo último que registraba su memoria era estar detrás de los pasos del Viajero Interdimensional.

Vamos... despierta... –comenzaron a decir ambas arpías casi al unísono. ¡Despierta ya!
¿Qué es lo que hacen ustedes aquí? –pronunció una voz grave y masculina, e hizo que Mara abriera rápidamente los ojos, sentándose en el colchón de hojas donde se encontraba.
Poderoso Quirón... –respondió Aello mientras Ocipete se metía detrás de ella. Hemos encontrado durmiendo a esta ninfa y hemos sentido curiosidad.
Saben bien que no deberían estar por aquí... –sentenció serio el centauro.
Quirón... siempre tan severo... –dijo Aello mientras bajaba la mirada y le hacía dulces gestos.
Déjanos al menos saber quién es la ninfa... –agregó Ocipete que no pudo ocultar su curiosidad.

En ese momento, Mara Laira decidió ponerse en pie, dándose cuenta que sólo iba vestida con una túnica, tan trasparente que dejaba muy poco a la imaginación. Pero ella era quien era, por lo que no se sonrojó, al contrario, alzó la cabeza mirando al centauro directamente a los ojos. Lo desafiaba, y ella lo sabía.

¿Podría saber tu nombre, bella ninfa? –preguntó Quirón sosteniéndole la mirada, mientras las arpías inquietas esperaban también escuchar la respuesta.
Me llamo Mara Laira... –respondió ella. Y no soy una ninfa del bosque o nada que se le parezca.
Entonces, ¿qué eres? –preguntó Aello.
Y, cosa más importante, ¿qué haces aquí? –agregó Ocipite en tono un tanto irónico.

El centauro se colocó por delante de Mara con el paso sereno, pero dirigendo una mirada furiosa a las arpías.

Señoras... –comenzó a decir Quirón tratando de parecer tranquilo. Creo que ha llegado el momento que ustedes dos desaparezcan o...
Ohhh Quirón, por favor... –dijieron ambas arpías, casi gritando.
Estoy perdiendo la paciencia... –repitió Quirón. Ustedes saben que no son bienvenidas en esta zona del bosque.

Mara Laira escuchaba como el centauro y las arpías discutían animatamente, y comenzó a sentirse mal. Se sentía mareada y parecía que la tierra se moviera bajo sus pies. Se apoyó al enorme ciprés que tenía detrás; y Quirón lo notó.

Ninfa Mara, es mejor si te recuestas... –dijo Quirón mientras la ayudaba, y las arpías continuaban a estar alrededor de ella, esperando cual aves de rapiña que eran.
No sé qué me está sucediendo... –respondió Mara Laira.
Pues yo sí sé lo que te está sucediendo... –comenzó a explicar Quirón. Están cayendo las hojas y con éstas tú, una hamadríade, desaparecerás; terminará tu ciclo de vida y volverás a renacer con la próxima primavera...
Pero ya he dicho que yo no soy ninguna... –Mara Laira no terminó la frase, cayó en un profundo sueño.

(...)

Mara... Mara Laira... –continuaba a repetir, llamándola, el Viajero Interdimensional.
Creo ha sido un error lo de las clases de equitación para su regalo de cumpleaños... –afirmó Duality mirando a Atalanta, quien la había llevado vendada hasta el establo.
¿Cómo podía imaginar que se desmayara a ver un poderoso puro sangre?! –trataba de defenderse la misma Atalanta.

Comenzaban a preocuparse.

Quirón ¿puedes decirles a las arpías que dejen de gritar? –preguntó Mara Laira, mirando hacia el Viajero. Es mi cumpleaños y lo único que obtengo es un tremendo dolor de cabeza...

Mara Laira había despertado, y sonreía mientras el Viajero Interdimensional la ayudaba a levantarse. Todos iniciaron a reír. Decidieron dejar la equitación para otra oportunidad e ir a festejar el cumpleaños de alguna forma más tranquila.

¿Cómo es que nos llamó Mara Laira? –preguntó Duality a Atalanta mientras dejaban el establo, entre perpleja y divertida.

Con este relato vuelvo a participar a los Relatos Jueveros;
y lo hago por una ocasión muy especial... el cumpleaños de Mara Laira.
Personaje de un amigo especial de esta playa, el Demiurgo... para vos!!!
(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 15Escribe un relato en que tres personajes mitológicos
-no importa la cultura- son los protagonistas.)

lunes, 16 de abril de 2018

24 Retos de Lectura - #07

Reto 7:
Búscate las efemérides del día en que comiences. En Wikipedia seguro que encuentras un/a escritor/a que aparezca en ella (nacimiento o fallecimiento). Busca uno de sus libros.
Elección: “La insoportable levedad del ser”, de Milan Kundera

Sinopsis:
Esta es una extraordinaria historia de amor, o sea de celos, de sexo, de traiciones, de muerte y también de las debilidades y paradojas de la vida cotidiana de dos pareva cuyos destinos se entrelazan irremediablemente. Guiado por la asombrosa capacidad de Milan Kundera de contar con cristalina claridad, el lector penetra fascinado en la trama compleja de actos y pensamientos que el autor va tejiendo con diabólica sabiduría en torno a sus personajes. Y el lector no puede sino terminar siendo el mismo personaje, cuando no todos a la vez. Y es que esta novela va dirigida al corazón, pero también a la cabeza del lector. En efecto, los celos de Teresa por Tomás, el terco amor de éste por ella opuesto a su irrefrenabile deseo por otras mujeres, el idealismo lírico y cursi de Franz, amante de Sabina, y la necesidad de ésta, amante también de Tomás, de perseguir incansable, una libertad que tan sólo la conduce a la insoportable levedad del ser, se convierten de simple anécdota en reflexión sobre problemas filosóficos que afectan a cada uno directamente, cada día.

Cuando leí la consigna y me puse a buscar las efemérides, creí que me resultaría difícil encontrar algo que llamara mi atención. Y al inicio pues daba sólo con escritores del todo desconocidos, y sus libros eran totalmente improponibles. Hasta que, ante mis ojos apareció el nombre de Milan Kundera, quien ese día cumplía 89 años (nació el 1 de abril de 1929). Y lo supe. Supe qué libro debía cogenza a leer. Ya era mucho tiempo que “La insoportable levedad del ser” pasaba en mi lista de espera.

¿Y qué decir? Es un libro que ha superado cualquier tipo de aspectativa. Diría sin lugar a dudas que es una de esas lecturas imprescindibles. Una historia de amores, con mucho de filosofía y de psicología. Milan Kundera creo posea un estilo narrativo muy particular. El libro está compuesto de pequeños capítulos; donde él, en la medida que nos muestra los personajes, sus características y sus historias, nos expone postulados filosóficos importantes –como aquellos de Nietzsche-, y sus propios puntos de vista.
Creo no equivocarme en decir que es una de mis memore lecturas en los últimos tempo. Un libro que atrapa, que deja pensando; y, como pocas veces me pasa, para volver a leer.

“(...) ¿Me ama?, ¿ha amado a alguien más que a mí?, ¿me ama más de lo que yo le amo a él? Es posible que todas estas preguntas que inquieren acerca del amor, que lo miden, lo analizan, lo investigan, lo interrogan, también lo destruyan antes de que pueda germinar. Es posible que no seamos capaces de amar precisamente porque deseamos ser amados, porque queremos que el otro nos dé algo –amor–, en lugar de aproximarnos a él sin exigencias y querer sólo su mera presencia... (...)”

A la próxima!

(Nota: la sinopsis fue sacada del sitio: Planeta de Libros)