jueves, 7 de febrero de 2019

Volviendo...

Siempre he dicho que hay que disfrutar cada instante, porque la vida es impredecible, porque todo puede cambiar propio en unos segundos... y eso es exactamente lo que pasó en este último viaje, y que produjo el cierre de mis espacios y mi completa ausencia de las redes.

No sé si podría decir que explicarlo es largo; porque seguramente podría resumirlo en pocas palabras... lo que sí sé es que aún me resulta muy doloroso hacerlo. Pero tampoco deseo, ni puedo, continuar con este aislamiento voluntario.

Y, aunque sea una obviedad, dejenme decir que nada es como hace un tiempo atrás, simplemente porque yo no soy la misma de más de un mes atrás... todo ha cambiado, aunque para la mayor parte esto resulte imperceptible. De igual modo, lo que sí notarán es un cambio en esta playa; no la cerraré y será siempre un lugar donde encontrarnos, pero la dejaré como el rincón donde escribir historias, esos desafíos o retos en los que me gusta participar, y a los cuales espero pronto encontrar la inspiración y las ganas para retornar también. Luego está el sitio donde los invito a reflexionar, ese espacio que hemos creado junto a mi gran amiga Luna Roja, y es:


También está:

...un espacio que nació a inicios de este año (y el cual he también cerrado hasta ahora), algo mucho más íntimo, donde de forma diaria y hablando de diferentes temas, abro el alma. Y por último, pero con el mismo entusiasmo que con los otros, viene a la luz:


...donde, de ahora en más, podrás encontrar los #VDLN, las diferentes reseñas de libros y películas, y a donde también trasladaré las propuestas de "12 Encuentros en la Biblioteca" y "24 Encuentros al Cine".

Por el resto... pues bueno, espero de a poco volver a visitarlos, a leerlos, a comentarlos... a todo... pero como ya dije, de a poco, ténganme aún algo más de paciencia.

Nos vemos pronto, aquí, allá, y en cualquier lado... smu@cksss!

lunes, 7 de enero de 2019

"Toma tu hija, (…) y enséñale el esplendor de la desobediencia.
Es arriesgado pero es más arriesgado no hacerlo jamás."
(Sófocle, Antígone)


Nunca fui una niña o una adolescente que soñaba con ser madre. Pero en el exacto momento que supe lo sería, también supe que no había ninguna otra cosa que yo deseara más al mundo. Y obviamente, como era natural que pasara, llegó ella... -algunos podrían llamarlo karma conociéndome-.

Esos ojitos oscuros como una noche sin luna, tan parecidos a los míos, no dejaban de observarme. No sabría cómo ni porqué, pero estaba segura que jamás le enseñaría a obedecer ciegamente o porque sí. Sí a ser humilde, pero también a pelear por lo que quería o en lo que creía. Aunque si eso podría significar enfrentarse a mí, su propia madre. Y fue entonces, cuando esa nena con la cabeza llena de rulitos y que le encantaba estar descalza; que apenas tenía algo más de tres años y pronunciaba poquísimas palabras pero sabía hacerse entender muy bien, me demostró que sabría hacerse valer. Hasta cuando se comportaba mal y debía dejarla sin salir a jugar o algo así, pedía saber claramente el porqué... no bastaba con el "porque sí" o "porque soy mamá". Y eso, eso me llenó de orgullo... y no dejé de sentirlo jamás en todos estos años.

Hoy, exactamente a esta hora, a las 05:10am de Buenos Aires, de veinticinco años atrás, nacía mi orgullo más grande, mi amor más profundo e infinito... ella, mi hija. Mi mejor obra, mi mejor parte.

Feliz cumpleaños amor...
...que la vida te sonría;
que recuerdes, que al final de cualquier oscura noche,
siempre sale el sol;
te amo...felices 25 años!!!

viernes, 4 de enero de 2019

#VDLN - 129

"Cuántos respiros he tratenido...
cuánto miedo he tenido...
cuántos sueños he cancelado...
cuántos golpes he esquivado...
cuántas veces he recomenzado...
Sin embargo estoy aquí,
estoy aquí para reiniciar aún...
con el coraje de quien sabe también equivocarse."
(Anónimo)


martes, 1 de enero de 2019

Te propongo...

Dicen que cada paso que uno hace, es un aprendizaje; y si algo me ha enseñado el año que hemos apenas terminado es que, si bien es verdad que todos tenemos varias ocupaciones y cuestiones con las cuales cumplir, y que nos quitan tiempo para aquellas que nos gustan y que son nuestras pasiones; muchas de estas veces, si nos ponemos un objetivo el cual alcanzar, un desafío, llegamos a realizar cosas que no creíamos o esperábamos al principio.

El ejemplo más contundente para mí es el de los 24 libros que he leído el año pasado, no había leído tanto así en las últimas décadas. Y esto me ha inspirado dos propuestas que deseo hacerte.

La primera... Considero que la lectura es una de las "fallas" de la era moderna. O por falta de tiempo, o por el alcance de la televisión (hoy en día todos tienen una o más, en casa), o las nuevas tecnologías, el hecho es que cada vez se lee menos. Menos de lo que se desea, menos de lo que se debería. Un libro te abre mundos, estimula la imaginación, realiza una tarea que ninguna otra actividad hace. Pero, para que no te asustes (ya te conozco...) y no te permitas ni siquiera intentarlo, te propongo "12 Encuentros en la Biblioteca", en pocas palabras, un libro al mes. Pero si haces 'click' sobre el título de la misma, te lo explico mejor... dame, y date, una oportunidad.


La segunda... Visto que los retos de escritura son tantos y tan variados; que la lectura y la música tienen ya su espacio aquí en la playa; he pensado que una de mis grandes pasiones merecía también tener finalmente su lugar. Por lo cual, mi segunda propuesta sería entonces sobre el séptimo arte, el cine... "24 encuentros al Cine", que tendrá su página donde te explico todo y, como en la anterior, te bastará hacer 'click' esta vez sobre la imagen de aquí abajo.

Espero te gusten estas iniciativas, que te sumes a ellas –o a una de ellas, al menos– y podamos pasar juntos un nuevo año entre letras, libros, música, películas y, sobre todo, amigos.
Te espero!!!

viernes, 28 de diciembre de 2018

#VDLN - 128

Un año más que termina, y con él tantas cosas. Algunas buenas, otras no tantas.
He perdido... pero también he ganado.
Me he decepcionado... pero también me he vuelto a ilusionar con un simple detalle.
He llorado a mares... pero también me he reído a carcajadas.
Me he caído... pero también me he vuelto a levantar aún más fuerte.
Y en todas y cada una de las ocasiones, he aprendido y eso es lo más importante.

He cumplido con muchos, casi todos, los objetivos que me propuse al inicio de este 2018; y, para aquellas cosas que han quedado en el tintero, bastará reproponer nuevas fechas... siempre he pensado que sólo se fracasa cuando se deja de intentarlo.

Un año más termina, pero lo importante es que otro comienza. Y en este nuevo año que está por iniciar, las ideas son muchas y las ganas aún más. Ganas de compartirlo con vos, así que ya sabes...

...Si te hace falta quien te trate con amor,
si no tenés a quien brindar tu corazón,
si todo vuelve cuando más lo precisás,
nos veremos otra vez...



...así es, yo te estaré esperando, y lo haré desde el primer día de ese nuevo año que está por comenzar. No tardes, nos vemos y

miércoles, 26 de diciembre de 2018

24 Retos de Lectura - #24

Reto 24:
Acabamos nuestros 24 retos de lectura para 2018 con esa historia dickensiana que te encantará en cuanto le dediques el tiempo suficiente.
Elección: “Cuento de Navidad”, de Charles Dickens

Sinopsis:
“El señor Scrooge es un viejo avaro y cascarrabias. No conoce la compasión ni la caridad, tiene el carácter avinagrado y un corazón duro como una piedra, que no se ablanda ni tan sólo cuando llega la Navidad. Pero pronto va a recibir la visita inesperada de tres espíritus, que lo acompañarán a las Navidades de su infancia, del presente y del futuro. Y lo que descubrirá le cambiará la vida.”

Quien me conoce, sabe que esta época del año es mágica para mí. Al día de hoy, continúo a vivirla como si fuera una niña. Y, uno de mis “ritos” en estos días es, sin dudas, leer este libro que adoro.

No recuerdo cuántos años tenía la primera vez que leí este libro, pero sí cómo me impactó. Todo lo que representaba este personaje, Mr. Scrooge. Que sólo lograba recordar los aspectos más feos y duros de su pasado; convirtiendo el presente en algo aún peor; y, tal vez, condenando su propio futuro para siempre. La imagen de ese fantasma del pasado arrastrando sus cadenas... aún hoy tiemblo al leer esa parte. Y me emociono con el final... diría hasta las lágrimas, pero hagan de cuenta que no lo he escrito, que ya estoy grandecita para ciertas cosas.

“(...)
Haré honor a la Navidad en mi corazón y procuraré mantener su espíritu a lo largo de todo el año. Viviré en el pasado, en el presente y el futuro; los espíritus de los tres me darán fuerza interior y no olvidaré sus enseñanzas...
(...)”
(Fragmento de “Cuento de Navidad”, de Charles Dickens)

Si puedo darte un consejo a ti que me lees, sería: vive estos días plenamente. Déjate invadir por la magia. Disfruta de cada instante, y haz de ellos algo inolvidable, para ti y para todos quienes te rodean. Te aseguro que éste es el mejor regalo, el mejor legado.


Aquí terminan estos 24 retos de lectura, y debo decir que estoy muy feliz de haberlos hecho, he leído lo que hacía años no leía. Esto me ha inspirado y el próximo 2019 te espero con novedades al respecto, deseando que quieras acompañarme tú también. Gracias; de verdad, gracias por haber estado junto a mí entrada tras entrada, lectura tras lectura; sin ti, esto no tendría mucho sentido, por eso, de nuevo, gracias.

Hasta prontito!

lunes, 24 de diciembre de 2018


Hoy es Nochebuena y este año será un poco especial. Como si fuera el guión de una película propia de estas fechas, cuando suenen las doce campanadas estaré en un aeropuerto esperando el vuelo que me haga encontrar con mi familia.

Finalmente, luego de tantos años nos volveremos a reunir todos. Sé que los planes han cambiado, y es que hay cosas que escapan a nuestro control; pero, pese a todo, también sé que estaremos bien, que seremos felices.

Por un instante cierro los ojos, y me acuerdo de las navidades en la casa de mis nonos. ¡Cómo me gustaba ayudar a armar el árbol! Era un día donde sin dudas se respiraba la magia... y me detengo a pensar cuánto me gustaría repetir, al menos una vez, ese momento, donde la única prioridad parecía ser colocar la estrella en la punta de aquel pino.

Sonrío. Lo hago mientras imagino que estarán armando la gran mesa, donde cada uno habrá preparado algo. Se prenderán las velas, y sus luces se confundirán con las del árbol. Los regalos estarán todos debajo del pino, esperando la medianoche, y esas manos que ansiosas los abran transformando a todos en niños por algunos instantes.

Y me emociono, porque en esos momentos todo queda envuelto en un clima de serenidad y amor. Rodeados de la gente que se ama, más allá de cualquier diferencia pudiese existir. Aquellos seres que nos “tocaron”, y esos otros que elegimos. Y también aquellos que ya no están físicamente, pero sí en nuestros corazones, y por los cuales, seguramente, alzaremos la mirada al cielo deseándoles una muy:
...lo mismo que te deseo a vos.

Sí, a vos que pasás cada vez por aquí y me dejas tu huella;
a veces en forma silenciosa y otras, bien marcada en la arena.
A vos, que cuando me notas con el ánimo un poco bajo,
no demoras en dejarme tu abrazo y tu cariño.
A vos, que compartes mis alegrías y me estimulas a mejorar cada vez.
A vos, que en esta playa nos acercamos y derrotamos cualquier distancia.
A vos, que no importa en qué creas, mientras lo hagas,
te deseo una magnífica noche
y que mañana –y los días que le siguen a éste–,
nos volvamos a encontrar.

(Por motivos que seguro comprenderás,
me resultará un poco difícil conectarme en estos días,
más precisamente, hasta fines de enero.
Las futuras entradas están todas programadas
y, aunque ya sabes que no hay obligaciones,
siempre te estaré esperando...
...y en cuanto pueda, te estaré visitando.
Smu@ckssssssssssssssssss!

Ahhh... y gracias, gracias con todo mi  )