viernes, 30 de marzo de 2018

#VDLN - 89

"Aprende a confiar en lo que está ocurriendo.
Si hay silencio, déjalo aumentar, algo surgirá.
Si hay tormenta, déjala rugir, se calmará."
(Proverbio hindú)

"...Llorarás.
Como lluvia tú llorarás,
y te irás.
Como las hojas con el viento de otoño triste,
tú te irás.
Cierta que nunca te perdonarás.

Pero se despertará.
Tu corazón en un día de verano abrasador en el cual
el sol será,
y cambiarás,
la tristeza de los llantos en brillantes sonrisas.
Tú sonreirás.
Y llegará
el sabor del beso más dulce y un abrazo que te calentará.

Llegará.
Una frase y una luna de aquellas que luego
te sorprenderá.
Llegará.
Mi piel a curar tus ganas.
La magia de las estrellas.
Pensarás
que la vida es injusta y llorarás.
Y repensarás
a la vez en la cual me has dicho no
no te dejaré jamás...
Luego de golpe la oscuridad a nuestro alrededor.
Pero se despertará.
Tu corazón en un día de verano abrasador en el cual
el sol será,
y cambiarás,
la tristeza de los llantos en brillantes sonrisas.
Tú sonreirás.
Y llegará
el sabor del beso más dulce y un abrazo que te calentará.
(...)"

miércoles, 28 de marzo de 2018

24 Retos de Lectura - #06


Reto 6:
Paséate por la sección erótica. Cuanto más metal haya en la portada, mejor.
Elección: “No te escondo nada”, de Sylvia Day

Sinopsis:
“Gideon Cross apareció en mi vida como un rayo en la oscuridad... Era guapo y brillante, imprevisible y sensual. Me atraía como nadie ni nada lo había hecho en toda mi vida. Ansiaba tocarle como si fuera una droga, aún sabiendo que eso me debilitaría. Yo estaba muy herida y él abrió esas grietas tan fácilmente...
Gideon lo sabía. Tenía sus propios demonios. Y nos convertimos en los espejos que reflejaban las heridas más íntimas de cada uno... y también nuestros deseos. Los lazos de un amor me transformaron, incluso cuando rezaba para que la tormenta de nuestros pasados no nos separara.”

Bueno... ¿qué decir? Como hice hasta ahora, he elegido un libro diferente del que ponen como ejemplo en el sitio que organiza el reto... esta vez creo fue mi primer error.

Y el problema de la historia no está en la temática que aborda, lo erótico, -que según mi humilde opinión, es sólo simple y llano sexo-, sino en el modo que se tocan ciertos temas. Más allá que la novela se parece a muchas otras antes escritas y que cae en los clásicos clichés: él es super joven, demasiado atractivo y extra rico... ella también joven, muy hermosa, y otro tanto millonaria... (a este punto me pregunto si un hombre maduro, con un normalísimo trabajo, no pueda ser tan seductor y tener una apasionada historia con una mujer que conoce en el tren, por ejemplo... en fin.) ...decía, que más allá de esto, la trama tiene algunos puntos para mí muy flojos.

La protagonista se supone sea una víctima de abuso, y sin embargo, de buenas a primeras, se deja llevar por una atracción hacia un tipo que sin un buenos días, ni flores, ni nada de seducción le dice que se quiere acostar con ella... ¿¿?? (tal vez la escritora venía de otro sector, un poco más "hard"...). Él es un “dominante” (porque obviamente se toca sútilmente el tema BDSM... no sea cosa que alguno pudiese creer que un hombre y una mujer pueden tener sexo sin dominar o ser dominado!!), que de un momento al otro va detrás de ella por cada estupidez que se le pasa por la cabeza. En definitiva, dos protagonistas posesivos, celosos y dominantes, pero que pasan al rol sumiso por el otro. Ambos con importantes traumas de abuso infantil, pero que a su vez solucionan –por así decirlo- todo con el sexo... algo totalmente impensable para cualquiera sepa un poco del tema.

En definitiva, si es por escenas de pasión y sexo, creo haber leído cosas mejores en los libros que le “robaba” a mí mamá (shhhhh... vos hacé de cuenta que no lees má!) ...pero si ya lo compraste, o te lo prestaron, y no tenés otra cosa para leer, pues adelante! Como digo siempre, para opinar hay que saber, en este caso, leer.

A la próxima!

domingo, 25 de marzo de 2018

Sí, yo soy creyente, pero no he podido evitarlo. –balbuceó Raquel, claramente bajo shock, a ese joven policía que le tomaba declaración.

(...)

El ruido de las sirenas despertaba al entero barrio; y rompía la falsa serenidad en la que vivían. Una vecina había llamado, había escuchado lo que le parecieron disparos, y temía hayan entrado ladrones en la casa de al lado. Cuando estos llegaron a la dirección que le habían indicado, se encontraron con un grupo de casas que parecían sacadas de una de esas películas extranjeras. Todas iguales, salvo por algún detalle. Todas con un muy prolijo y cuidado jardín delante a la entrada principal. La mujer que había llamado salió a la puerta apenas vió aparecer la patrulla.

Ésta es la casa de donde escuché los ruidos... –indicaba señalando hacia su derecha.

No se notaba nada fuera de lugar, salvo por el hecho que el piso superior estaba todo iluminado, y una camioneta mal estacionada sobre la acera, casi cerrando el paso. La señora, más curiosa que prudente, comenzó a explicar que ese vehículo pertenecía a Dario; el muchacho que hacia poco más de un año se había mudado allí con su pareja, Pato.

En pocos minutos, los policías sabían vida y obra del joven matrimonio. Él, un hombre bastante reservado, que trabajaba fuera toda la semana; y que los sábados por la mañana, siempre llegaba con un regalo para ella.

Aunque hoy es viernes... –suspiró y comentó la vieja señora, tomando la mano del oficial. Se ve que está muy enamorado.

Ella, Patricia, una bonita profesora de literatura; muy buena en lo suyo, de hecho estaba ayudando a su hija, Raquel, con unos exámenes de la universidad.

Simpática... aunque no habla mucho de sí misma y de sus cosas... –insistía la vecina, mientras seguía muy de cerca a los policías. Y eso que podríamos decir que somos colegas... yo también soy profesora... de catequismo, aquí en la parroquia del barrio.

El policía la miraba y escuchaba pacientemente, después de tantos años ya nada lo sorprendía.

Señora... –le dijo el mayor de los oficiales, mientras la detenía al observar que estaba abierta la puerta de entrada de la propiedad en cuestión. Ahora le pedimos que por favor vaya a su casa y nos espere allí... déjenos hacer nuestro trabajo.

La vecina se retiró, al cuanto molesta por no poder ver qué había sucedido. Aún si la puerta estaba entreabierta, la policía golpeó y se identificó. Al no recibir respuesta, entraron con muchísimo cuidado. Apenas lo hicieron, vieron un bolso de viaje en el suelo. Estaba abierto, se veía algo de ropa masculina y una caja de bombones. Más allá, sobre una pequeña mesa, que separaba un enorme sofá de una moderna televisión, dos tazas de café, y dos copas de algo que parecía restos de algún licor. Volvieron a llamar, pero nada, sólo silencio. Vieron la escalera que conducía al primer piso, regada por fina lencería. Sin dudas alguien tenía apuro por desvestirse.

Señores... somos de la policía... ¿hay alguien en casa? –volvieron a repetir mientras subían lentamente, sin tocar nada.

Uno de ellos escuchó rumores que provenían de una de las habitaciones. A medida que se acercaban pudieron distinguir a alguien llorando en el dormitorio. Abrieron lentamente la puerta de éste, quedándose mudos delante la escena que estaban viendo.

Un hombre yacía a los pies de la cama, con un disparo en la sien. Sin dudas se había suicidado, luego de encontrar a su mujer haciendo el amor con otra persona, y matarla. El cuerpo ensangrentado de ésta era abrazado por su joven amante, que como en un trance no dejaba de repetir: “He sido castigada... no desearás la mujer de tu prójimo... me lo ha enseñado mi madre...”.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 14Tu texto empieza con:
'Sí, soy creyente, pero no he podido evitarlo.' dicho a un policía.)

viernes, 23 de marzo de 2018

#VDLN - 88

"Mientras dura la mala racha, pierdo todo. Se me caen las cosas de los bolsillos y de la memoria: pierdo llaves, lapiceras, dinero, documentos, nombres, caras, palabras. Yo no sé si será gualicho de alguien que me quiere mal y me piensa peor, o pura casualidad, pero a veces el bajón demora en irse y yo ando de pérdida en pérdida, pierdo lo que encuentro, no encuentro lo que busco, y siento mucho miedo de que se me caiga la vida en alguna distracción."
("La mala racha", Eduardo Galeano)

miércoles, 21 de marzo de 2018

Se había hecho de noche. Fuera, una leve brisa movía las ramas de los árboles. El sílbido a través de los vidrios de la ventana parecía traer voces lejanas. Recuerdos de tiempos pasados.
Ella sintió su llegada; sin embargo sonreía, estaba serena. Después de todos esos años, podía decir que había llegado el momento. Ella, siempre una señora, pondría fin a todo con un beso.
En cambio, ella sabía que con ese beso, todo comenzaría otra vez.

(Este microrelato pertenece a “Reto: 5 líneas” propuesto por Adella Brac.
Las palabras propuestas para el mes de Marzo: leve, árboles, señora.)

domingo, 18 de marzo de 2018


Tu ausencia está tan llena de vos, que te encuentro en cada gesto y en cada rincón.
Estás cuando despierto, y mi cuerpo conserva la complementaria forma de tu cónvexa e inexistente figura.
Cuando mis manos empujan tu almohada hacia mi rostro y busco los restos de tu perfume.
Cuando el viento silba a través de las ventanas de nuestra habitación y creo oír tu voz.
Cuando estoy en la cocina, preparando algo rico, y en el aire se mezclan todos los sabores, y en un chasquido de la lengua siento toda tu piel.
Cuando al final de las tardes, el calor de la ducha me recuerda el estar entre tus brazos.
Pero llega la noche, debo irme a dormir, apago las luces y todo se ahoga en la oscuridad; entonces cierro los ojos y allí estás vos otra vez, con tu sonrisa de luna llena iluminándome entera.


(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 50: ¿Sabes lo que es la prosa poética?
Pues será tu forma de narrar esta semana.)

viernes, 16 de marzo de 2018

#VDLN - 87

Porque a veces todo se resume en una palabra
HERMANO


A vos, porque allá aún es tu día...
Feliz cumpleaños!


miércoles, 14 de marzo de 2018

24 Retos de Lectura - #05


Reto 5:
Un libro que hable de la historia de tu ciudad. Puede ser narrativa o ensayo, pero que se expliquen hechos históricos o se hable de tradiciones.
Elección: “Misteriosa Buenos Aires”, de Manuel Mujica Lainez

Sinopsis:
“Misteriosa Buenos Aires” es una obra de ficción del autor argentino Manuel Mujica Lainez, compuesta por 42 relatos breves cuya acción está centrada en la ciudad de Buenos Aires, desde su primera fundación, en 1536, hasta el año 1904. Los cuentos de la colección pertenecen en su mayoría al género realista, aunque los hay también fantásticos y maravillosos. Se combinan en el libro personajes reales y ficticios en una prosa sumamente lírica y ornamentada, característica del autor.

Admito que la historia no es una de mis temáticas preferidas, seguramente un prejuicio que me cuesta vencer. La otra dificultad que encontré, fue que en la distancia, y sin poder acudir a una buena biblioteca (a veces extraño tanto a mi Buenos Aires querido...) las opciones a mi disposición no eran muchas ni me llamaban extraordinariamente la atención –dicho con total sinceridad-... y después de pensarlo un poco me decidí por éste, esperando que entre en los requisitos.

Como todos los libros que contienen más de un relato, hay algunos que me han gustado más y otros menos. Comienza con una historia fuerte, “El hambre”, donde se cuenta las carencias de la época, cuando la ciudad de Buenos Aires aún no era ni eso, sino simplemente un asentamiento bajo el mando de Pedro de Mendoza, llamado “Nuestra Señora del Buen Aire”. Y termina con otra historia muy significativa, “El salón dorado”, historia de una mujer aristocrática que sin darse cuenta, cae en la ruina; se podría decir que es el fiel reflejo de la burguesía argentina.

En lo personal, los dos cuentos que más me gustaron fueron: “El espejo desordenado”, donde se trata los siempre actuales temas de la discriminación y la desigualdad social; y “El hombrecito del azulejo”, un relato maravilloso, donde el autor nos regala la idea que el amor puede hasta engañar a la muerte. Por lo cual, si te encuentras con este libro y tienes tiempo, échale una ojeada, creo encontrarás algo que te guste.

A la próxima!

domingo, 11 de marzo de 2018

Allí estaba, otra vez en ese bar. Observándolo mientras entraba y se sentaba frente a mí. Su clase, sus modos. Habían pasado algunos años pero él continuaba a ser un hombre de apariencia fascinante. Tenía ese no sé qué por el cual las mujeres, sin importar la edad, giraban la cabeza. Y ese había sido el comienzo de todos los problemas. Su porte; ese modo todo suyo de ser siempre dueño de la situación, de hacer que una mujer se sintiera una princesa, pero poniéndola a sus pies.

Me había costado unos meses acercarme a él. Debí tener mucho cuidado, nunca me gustó ser yo la del rol de cazadora, y con él menos que menos. Pero debía ponerme en situación de ser su botín. Sabía sus gustos, sabía sus debilidades, sabía con qué podía tentarlo, seducirlo. Sólo debía ser yo. Sólo debía ser lo que había sido ella.

Una mirada atrapante, profunda. Una mente curiosa, inquieta. Una pizca de inocencia en esa sonrisa tímida. Y el cazador fue cazado. Agradecí no notara el parecido y su falta de memoria auditiva. Ahora estaba allí, delante mío, desplegando todos sus encantos, mientras le sonreía, no por el instante, sino por lo que sabía que vendría.

Me invitó a su departamento, finalmente. Acepté, entre complacida y repugnada. Entraría allí, donde todo había iniciado, donde todo había terminado. Sus manos quitaron cada una de mis prendas de forma magistral, como seguramente había hecho con ella. Estaba excitada, sabía que en poco apagaría mi hambre, mi sed. Tomó unas esposas, unas de las cosas con las que le gustaba jugar. Lo miré fijo, y él cambió la oscuridad de mi mirada por pícaro atrevimiento. Lo excitó mi osadía, su erección me lo decía, y se dejó hacer.

Lo esposé al cabezal de la cama. Allí, donde tantas otras veces había sido otra la presa. Donde ella lo había sido. Ya no se lo veía tan poderoso.

Con estos jueguitos una niña podría enamorarse... –dije mientras la suave piel de mis muslos rozaba su vientre.
Que suerte que tú no eres una niña entonces... –respondió sonriendo de lado.

Aún se sentía muy seguro. Entonces le vendé los ojos, me apoyé a su pecho y lo besé. Necesitaba que confiara, no podía arriesgarme a ninguna duda.

Tienes razón, hoy estoy yo en tu cama, y no una niña... –susurré en su oído. Pero no siempre ha sido así, ¿o no?
¿De qué hablas? –murmuró. ¿No estarás celosa?
¿Celosa? –casi me reí a carcajadas, más por los nervios. No, no son celos, es certeza. Certeza que nunca te ha importado quién metías en tu cama, ni qué sentimientos despertabas...
¿De qué carajo hablas? –decía mientras empezaba a moverse debajo de mi cuerpo.
Hablo de una niña a la que enamoraste... por la cual hiciste de todo para meterla en tu cama... por capricho, por sacarte el gusto... sin importarte nada... –continuaba a decirle mientras él ya se lastimaba las muñecas. Y esa niña te creyó... creyó en tus palabras... y vos la envolvistes en tus perversiones, en tus juegos... ni siquiera te frenaste cuando te advertí...
Suéltame... no sé de qué hablas... –no lograba gritar, o no quería; moviéndose tanto, se quitó la venda de los ojos, y por un instante, vi su sorpresa. ¿Me advertiste? ¿Cuándo?
Esa niña te creyó y se involucró... esa niña no se dió cuenta que para vos era todo un juego... y busqué tu número y te llamé... te advertí que ella era una niña, y se estaba enamorando... te pedí de no herirla... pero no te frenaste... –mi voz era tan fría como la sangre que me corría por las venas y no me detuvo ni siquiera el terror de su mirada delante de la navaja que ahora tenía en mis manos. Por eso te digo que es certeza... certeza que te he advertido, y que te he dado tiempo... pero no me has escuchado... y todo se transformó en dolor... el dolor de esa niña que se sintió usada, dejada... un dolor que llevó a esa niña al abismo, a la desesperación... y mi dolor, por no poder ayudarla, rescatarla, salvarla... mi dolor cuando la perdí, cuando perdí a mi niña...

Y mientras el filo cortaba su orgullo, y mis manos esta vez se mojaban del rojo de su sangre, volví a acercarme a su oído.

Esta vez no olvidarás mi voz, porque será lo último que oirás... –el rostro de mi niña en sus últimos minutos cruzó por mi mente. Tendrías que haberme escuchado... tendrías que haberme creído... te lo advertí, yo por mi hija mato...

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 20Un relato que acabe "Yo por mi hija mato".)

viernes, 9 de marzo de 2018

#VDLN - 86

"Nunca he creído que por ser mujer deba tener tratos especiales,
de creerlo estaría reconociendo que soy inferior a los hombres
y yo no soy inferior a ninguno de ellos."
(Marie Curie)





lunes, 5 de marzo de 2018

El Club de los 5: Marzo


Antes de "En terapia", había estado "Vulnerables". Una serie argentina dirigida por Adrian Suar y Daniel Barone, de la cual hubo sólo dos temporadas. Siete pacientes, siete historias diferentes, muy humanas. Y aunque hayan pasado casi 20 años, aún es muy actual.
  • Libros: "Demian"
Hermann Hesse fue un escritor, poeta, filósofo y pintor alemán, naturalizado suizo. Nació en 1877 y murió 1962. Sus obras reflejan su interés por el existencialismo, la espiritualidad, lo místico, y también la filosofía oriental, especialmente la hindu y la budista. Tal vez "Demian" sea uno de los libros menos conocidos de este autor y, al mismo tiempo, más sorprendente. Inicialmente publicado en 1919, bajo el pseudónimo de Emil Sinclair tuvo inmediatamente un gran éxito entre sus jóvenes lectores, aunque si aún hoy, es una de las obras más discutidas de Hesse.
Yo te recomiendo leer la historia de este muchacho que, en el momento más crítico de su vida, su adolescencia, se encuentra delante la elección entre el bien y el mal, simbólicamente representados por dos "amigos", compañeros. Puede que te sientas reflejado en sus pensamientos y cuestionamientos... Conocer a Demian es todo un desafio, toda una reflexión.
"(...) En aquella época encontré un extraño refugio. Por casualidad, como suele decirse. Pero esas casualidades no existen. Cuando alguien necesita algo con mucha urgencia y lo encuentra, no es la casualidad la que se lo proporciona, sino él mismo. El propio deseo y la propia necesidad conducen a ello. (...)"
  • Descubrimiento: el self-service de las gasolineras
Ya sé... morirán de risa, sobre todo el público masculino... pero sí, he descubierto, por así decirlo, he aprendido a usar el self-service de las gasolineras... yupi!!!!! ...jajajajajajajajajaja ...me rio sola!!!
  • Trailer:


  • Citas:
"Quien tiene mucho por dentro necesita llevar poco por fuera.
Pero quien suele llevar mucho por fuera frecuentemente
es porque tiene poco por dentro y necesita disimularlo."
(José Martí)


Hasta la próxima!

domingo, 4 de marzo de 2018


El día era espléndido e invitaba a disfrutarlo.
Salí a caminar con el gusto del café aún en la boca. Sin rumbo, sin expectativas. Mis pasos se dirijieron solos hacia ese sitio que sentía como un refugio. A medida que avanzaba los sonidos del pueblo se volvían un lejano rumor. Sólo escuchaba el grupo de albatros que incansablemente buscaba de comer.
El sol me calentaba más allá de la piel y el viento se enredaba entre mis cabellos y pensamientos. El camino comenzaba a descender, hasta perderse en las dunas. Allí, por un instante, me detuve para sentir como mis pies se hundían en la arena. Sentía cómo cada pequeño granito pasaba entre mis dedos; como si esas grandes montañas doradas quisieran hacerme parte de ellas. Sonreí ante esa idea y continué a caminar.
Llegué a su orilla y, sorprendentemente, estaba sola en el paraíso. Observé el infinito que tenía delante mis ojos. Dejé que mi mirada buscara ese límite inexistente entre el cielo y el mar. Y respiré. Respiré profundamente, dejando que el aire salino penetrara hasta el último espacio de mis pulmones, limpiándolos. Limpiándome.
Me despojé de todo y cada cosa, y me puse de puntillas, como si dentro mío le pidiera permiso. Permiso para entrar, para ser parte de él, y que él hiciera parte de mí. Su espuma envolvió mis piernas y yo me dejé seducir por su ímpetu. Me sumergí en su profundidad, sintiéndome nueva al salir una y otra vez a la superficie.
El día era espléndido y yo lo estaba viviendo.

El día era espléndido porque yo lo estaba viviendo.

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 07Haz un relato ASMR para que tu lector se relaje leyéndolo.)

viernes, 2 de marzo de 2018

#VDLN - 85

"Por supuesto que te haré daño.
Por supuesto que me harás daño.
Por supuesto que nos haremos daño el uno al otro.
Pero esa es la condición misma de la existencia.
Para llegar a ser primavera, significa aceptar el riesgo del invierno.
Para llegar a ser presencia, significa aceptar el riesgo de la ausencia."
(Antoine de Saint-Exupéry)

jueves, 1 de marzo de 2018

24 Retos de Lectura - #04

Reto 4:
Azul, tu libro tiene que ser azul. En el tono que sea, pero que la portada sea de color azul.
Elección: “Brújulas que buscan sonrisas perdidas”, de Albert Espinosa

Sinopsis:
“Jamás nos mentiremos... Escúchame bien, eso implica algo más que ser sincero... En este mundo mucha gente es falsa... Las mentiras te rodean... Saber que existe un archipiélago de personas que siempre te dirán la verdad vale mucho... Quiero que formes parte de mi archipiélago de sinceridad...
Saber que puedes confiar en la otra persona, que nunca te mentirà, que siempre te dirá la verdad cuando se lo pidas, no tiene precio... Te hace sentir fuerte, muy poderoso...
Y es que la verdad mueve mundos... La verdad te hace sentir feliz... La verdad creo que es lo único que importa.”

Nunca había elegido un libro por el color de su portada, y no fue fácil, porque debían coincidir lo que se me pedía con el que despertara mi interés. De repente encontré “Brújulas que buscan sonrisas perdidas” y fue instantáneo... tenía que leerlo.

Un libro que habla de segundas oportunidades. El protagonista, un hombre ya adulto, con sus historias, sus dificultades, hace retorno a la casa familiar para cuidar de su padre enfermo. Un padre que no ha sido de los mejores, un padre que por muchos motivos, lo ha marcado, un padre que él pensaba haber dejado en su pasado cuando abandonó esa misma casa a la que ahora regresa.

Un libro con un lenguaje íntimo, claro, directo. Una narración que te invita a reflexionar costantemente, a bucear en un profundo mar de emociones. Un libro que no podés perderte.

“(...) Que si el cuerpo come cosas que no son sanas y las convierte en velocidad y en energía... el alma puede llegar a hacer lo mismo con las malas experiencias del corazón. Que de todo eso se puede aprender... (...)”

A la próxima!

(Nota: la sinopsis fue sacada del sitio: megustaleer)