lunes, 24 de septiembre de 2018

Aún existen algunos que conservan la memoria del tiempo en los que él no existía.
Todo era sencillo, simple. Objetos y sujetos. Pero luego, lentamente comenzó a cambiar.
Unos pocos iniciaron a crear inútiles necesidades, y a producir cantidades exuberantes de cada objeto. Entonces él apareció. Decían que para tener una mayor seguridad, pero la realidad era otra. Había sido hecho para tener todo bajo control. Y nadie se dió cuenta que era el principio del fin.
De ahí a poco no hubo objeto que no lo tuviera. Él contenía el origen y el destino de cada uno, y hasta su exacta ubicación. Fue por ello que iniciaron a usarlo también en los animales. En esa ocasión dijieron que era el modo de cuidar las especies en via de extinción; que las queridas mascotas de nuestros hogares no se perdieran y, si lo hacían, poder encontrarlas enseguida. Pero sobre todo, decían prevenir que algún malintencionado abandonara la propia mascota. Y así fue que a alguno se le ocurrió la brillante idea de que se podría usar también en los niños, evitando secuestros y otros crímines. En los próximos cinco años lo habían puesto como ley mundial; al nacer a cada criatura se le grabaría a laser el propio código.
Hoy somos todos objetos, un número, con un origen y un destino. No nos hemos dado cuenta, pero nos tienen completamente bajo control, cada movimiento, cada acción. Ahora ya no importa más tu nombre, sólo eres un código de barras.

(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 17Busca "objeto" en Google imágenes.
La penúltima foto te presentará al protagonista de tu relato.)

13 comentarios:

  1. No puedo estar mas de acuerdo, y conste, no se libra nadie.
    Besos.

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    1. Absolutamente nadie... es más, ya estamos dentro.

      Besotes Amowhor.

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  2. Y es verdad... somos un expediente... un número, un código de barras... qué bien lo has planteado, mi querida Alma.

    Mil besitos para tu semana ♥

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    1. Y lo lamentable es que no podemos -ni queremos- evitarlo.

      Besotes infinitos mi querida Auro

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  3. Totalmente de acuerdo, somos un número más.
    Beso.

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  4. El número de la bestia ;)

    Besos dulces Alma y dulce semana.

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    1. Estará(n) también, obviamente Dulce...

      Besos grandes como el mar.

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    2. Es una de las teorías para explicar lo que sería el 666 en la era actual.

      Un beso dulce más.

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  5. Hasta dentro de casa somos un número porque tampoco nos llaman desde fuera por el nombre sino por teléfono. Y desde que tenemos el móvil, no solo somos número, solos localizables.
    Estoy completamente de acuerdo contigo.

    Un beso enorme.

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    1. Tienes toda la razón, Mag... solitos nos hemos puesto el collar al cuello.

      Besisssssssssss hermosa.

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  6. Inquietante y actual. Una efectiva muestra de ciencia ficción.
    Me recuerda a Capitán América: El Soldado de Invierno, donde se presenta el tema de Seguridad Vs Libertades individuales.


    Besos, paisana.

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    1. ¿Sabes Demi que si no me decís lo de "ciencia ficción" no me doy cuenta? ...me gusta esa película, y el conflicto que plantea lo encuentro muy interesante.

      Besotes paisano.

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