Otra vez esa extraña
sensación la embargaba.
Ella, que dominaba cada aspecto y situación de la propia vida,
encontraba el máximo placer en poner las riendas en manos de Él.
Contradictoria,
así era ella, la contradicción hecha mujer. Pero es que ella sólo encontraba descanso cuando sus rodillas tocaban el
suelo que estaba delante de Él.
(Este microrelato pertenece a “Reto: 5 líneas” propuesto por Adella Brac.
Las palabras son las de los meses de Octubre: extraña - descanso - suelo.)
