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jueves, 27 de septiembre de 2018

Hacia ya más de un mes que ella seguía las noticias sobre este asesino que atacaba mujeres en la ciudad. La tenía angustiada, para qué negarlo. Yo lo sabía, la sentía, y no podía entender cómo la policía no era capaz de atraparlo; llegando al punto de pedir ayuda a la comunidad. Pero ahora había dado un paso en falso.

Él la había encontrado en el tren de vuelta a casa del trabajo. Fue allí donde comenzaron a hablar. Él le hizo creer que fue por casualidad, y ella se dejó encantar por sus modos de galán. Una semana más tarde lo invitaba a cenar en su departamento. ¡Cuánto era ingenua!

La cena se convirtió en un fin de semana de sexo, ni al teléfono respondía. Pero él no pudo contener su instinto homicida. En el último acto de pasión de ese domingo, la asfixió. ¿Su error? Creerla muerta y marcharse antes de confirmarlo.

Desperté en el hospital sin entender qué había pasado, pero no tardé mucho en unir las piezas. Ahora ayudaría a la policía, pero a mi modo. Mi ventaja era que conocía su rostro y forma de actuar. Me llevó unas semanas encontrarlo; mi peinado y mi maquillaje lo desconcertaron, y no pudo disimular la sorpresa al verme.

Ann... qué bueno que estás bien... –dijo, tragando saliva. Distinta... déjame que te explique qué pasó la otra vez...
Hola Daniel... –respondí lo más parecido a ella posible. Creo saber qué sucedió...
Es que pensé que lo habíamos hecho tan fuerte... –explicaba mientras hacía el vergonzoso. No sé... no reaccionabas, me asusté... me fui, me equivoqué... lo siento...

Sólo podía mirarlo. Lo invité al bar más cercano, lo que hizo se relajara. En un momento de distracción coloqué veneno en su vaso; y cuando su lengua comenzó a hincharse, me acerqué a su oído.

¿Sabes qué te sucederá ahora? –susurré en su oído.

Las palabras no le salieron de su garganta y únicamente fue capaz de emitir una breve negación. Sonreí.

Tendrás el fin que deseabas para Ann y todas tus otras víctimas... –le dije alzándome de la mesa y llamando a la policía.

(Este relato pertenece a los "Relatos Jueveros"
y esta semana la convocatoria fue hecha por Mag desde su blog "La trastienda del Pecado".
Mi línea 20 fue sacada del libro "Sin corazón" de Kat Martin, página 173.
Te invito a leer el resto de los participantes aquí!

También participa en los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 37Un asesino anda suelto por tu ciudad y
tienes que ayudar a la policía a atraparle.)

Si quieres, déjame aquí tu huella...

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