Mostrando las entradas con la etiqueta Año Nuevo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Año Nuevo. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de diciembre de 2019

Ayer caminé junto a ti; te tomé de la mano y confié.
Me reí, pero sobre todo me rompí. Caí. Sentí no tener un momento de descanso, ningún placebo a la rutina, a la realidad. Pero no dejaré me conviertas en una más de esas turistas que recorren tus días.
Hoy es mejor decirnos adiós, apagar la luz y cerrar la puerta a nuestras espaldas.
‘Noche de paz... noche de amor...’ ...y mañana será tiempo de renacer.


(Este microrelato pertenece a “Reto: 5 líneas” propuesto por Adella Brac.
Las palabras son las de los meses de Diciembre: caminé - descanso - turistas.)

viernes, 29 de diciembre de 2017

#VDLN - 76

A vos que me lees,
que tomás parte de tu tiempo para dejarme tus huellas en la playa,
que ya es tan tuya como mía;
porque no sería lo que es, sin ellas... sin vos...
Quiero desearte que termines el año de la mejor manera,
y que comiences el 2018 aún mejor...

...sé que en estos días he estado ausente -más de lo habitual-;
es que estoy fuera y las entradas están todas programadas
...pero apenas inicia el año, te prometo que allí estaré,
porque sos importante para mí, de eso no tengas dudas.

De nuevo, lo mejor para este año que inicia...
y gracias, gracias por estar aquí conmigo, día a día.


Quinientosveintiseismilseiscientos minutos.
Quinientosveintiseismilseiscientos momentos preciosos.
¿Cómo lo mides un año?
¿en días?,
¿en atardeceres?,
¿en noches?,
¿en tacitas de café?,
¿en centímetros?,
¿en kilómetros?,
¿en risas?,
¿en batallas?
¿Cómo lo mides un año vivido?
¿Por qué no con el amor?
Mide tu vida, mide tu vida con el amor.
(Jonathan Larson)


domingo, 5 de febrero de 2017

Me había levantado temprano, sé que no tenía porqué, pero me gustaba andar de aquí para allá por la casa en esas ocasiones. La mañana era cálida y mamá había abierto todas las ventanas, esa leve brisa hacía bailar las cortinas, y yo no pude evitar hacerlo entre ellas. La abuela ya había establecido su indiscutibile reino dentro la cocina, comenzaba a sentirse el perfume de sus manjares invadiendo cada rincón.

Subía y bajaba las escaleras buscando a mi padre, finalmente lo hallé en el jardín. Se giró a mirarme, su cigarro en la mano y sus ojos en los míos. No importaba que en pocos meses fuera a cumplir mis veinticinco años, él siempre me miraría como si fuera su niña pequeña. Lo abracé sonriendo, y escuché como tocaban a la puerta. Salí corriendo a ver quién era. No hizo falta llegar hasta allí, escuchaba la voz de mi madre emocionada... era Tetè, su mejor amiga. Diez años viviendo afuera con su familia, y había vuelto por primera vez a su Buenos Aires querido, y a pasar este día junto a nosotros.

¡Andy... por Diossss... qué grande estás! –me dijo dándome un abrazo que casi me deja sin aire. Mira quien vino también ¿te acuerdas de Nacho?

Él apareció por detrás de su madre y creo que mi corazón se detuvo por un instante. Estaba más alto, más grande, más guapo. Más verdes sus ojos, más negro su pelo... más él. Más hombre.

¿Cómo podría olvidarse, si lo perseguía por todos lados? –juro que a veces mataría a mi madre.
¡Mamá! –y no pude evitar sonrojarme. Hola... cuanto tiempo.

Esos años transcurridos hacían que la diferencia entre nosotros ya no pareciera tanta. Todos fueron para dentro, y yo no fui capaz de mover un pie. Nacho se quedó mirándome, y sonriendo.

Ahora no podré llamarte más Andy... –de sus ojos parecían salir chispas.
¿Y por qué? –temía su respuesta. Soy siempre la misma...
No, no lo eres... –se acercaba peligrosamente. Ya no eres aquella adolescente... eres una mujer... una hermosa mujer.
Tú... –la emoción ahogaba mi voz, mientras mi mano acariciaba el ángulo que formaba su mandíbula.
Yo... yo no he olvidado tu promesa. –tomó mi mano y la besó.

Él había sido el primero en besar mi boca realmente. No un beso de amigos, ni al pasar, como esos cuando jugabas a “Verdad o Penitencia”. Él me había enseñado a besar. Siempre había estado enamorada de Nacho, y no me importaba que fuera mucho más grande que yo. Cuando se fue, creí se me rompería el alma. Fui allí que le prometí esperarlo. Esperarlo todo lo que hiciera falta. Y ahora él había vuelto...



...año nuevo, viejos amores.




(Este relato pertenece a los "52 retos de 'El libro del Escritor'".
Es el número 1: Escribe un relato que comience en un día de Año Nuevo.) 


viernes, 30 de diciembre de 2016

#VDLN - 25

No soy una de hacer balances... o al menos no en una fecha específica.
Pero éste fue un año especial... ¿por qué?
Principalmente, porque así lo siento,
esas "cosas" que no tienen una explicación racional,
pero te atraviesan el cuerpo y el alma,
que sabes que es un antes y después.
Tal vez porque fue el final de un recorrido donde hubo muchos cambios,
tal vez porque estuvo marcado por muchos encuentros,
tal vez porque hubo despedidas importantes,
tal vez por tantas confirmaciones...
Tal vez porque todo, o tal vez porque nada,
pero así lo siento y así es...

Y es por todo esto que dentro de (mi) Alma nace decir:
¡¡¡GRACIAS!!!



Gracias a vos que estás lejos en kilómetros y tan cerca mío, porque nos llevamos dentro.
Gracias a vos que estás de ese otro lado, porque no nos tocamos la piel pero sí el alma.
Gracias a vos que apareciste un día, porque sí y fue decir ¿por qué no?
Gracias a vos que tomaste mi mano, porque pese a todo nunca la soltaste.
Gracias a vos que contás conmigo para este viaje, porque yo también cuento con vos.
Gracias a vos que revolucionas mi mundo, porque ya sabemos que la rutina es peligrosa.
Gracias a vos que sos, porque así me dejas ser.

Gracias por cada momento e instante compartido,
y espero que podamos continuar juntos por mucho, muchísimo tiempo más...


...que tu año finalice de forma maravillosa e inicie aún mejor!!!








jueves, 31 de diciembre de 2015

"Qué tu próximo año esté lleno de magia,

...y sueños y buena locura.

Espero que leas algunos buenos libros

y beses a alguien que piense que eres maravilloso.

Y no te olvides de hacer un poco de arte,

escribir, o dibujar, o construir, o cantar,

o vivir como sólo tú puedes.

Y espero, que en algún momento del próximo año,

puedas sorprenderte a ti mismo.”

(Neil Gaiman)





Fin de una etapa...
Fin de un ciclo ...
Fin de Año...
Tiempo de reflexiones...
Tiempo de balances...
Mi deseo es que sea siempre más lo bueno;
que las sonrisas sean más que las cicatrices;
y que estas últimas nos sirvan para aprender,
para no volver a cometer los mismos errores.
Que el próximo año sean 366 posibilidades;
de cumplir sueños, de realizar proyectos;
que podamos continuar a compartir,
compartir letras y tiempo,
en la arena de mi playa,
en el calor de tu casa...
Momentos únicos... juntos.
Mi beso... mi abrazo... y mi mejor sonrisa
para vos, para desearte:

¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!



Si quieres, déjame aquí tu huella...

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *